Después de una semana probando los Googlebooks de Asus y HP, la idea parece más clara que su ejecución: ambos dispositivos dependen de Android para ofrecer una experiencia de ordenador portátil vinculada al teléfono, pero esta integración todavía no funciona con suficiente estabilidad. El autor, Dominic Preston, considera que Android es la razón del atractivo de los Googlebooks y también podría ser la principal causa de su fracaso si no se resuelven sus problemas.
Configuración rápida y conexión inestable
La configuración permite transferir todas las aplicaciones del teléfono o elegir algunas, además de iniciar sesión en la cuenta de Google, configurar los inicios de sesión biométricos y vincular el teléfono con el ordenador. Sin embargo, la conexión entre ambos dispositivos se vuelve más complicada una vez terminada la configuración, ya que las pruebas requirieron activar los ajustes de dispositivos conectados en ambos extremos y reiniciar varias veces, además de utilizar la misma red Wi-Fi y activar Bluetooth.
El cambio a una nueva red Wi-Fi también interrumpió la conexión, mientras que la capacidad de los dos dispositivos para reconocer los teléfonos fue desigual. El dispositivo Asus se vinculó con un teléfono Oppo de forma más fiable, pero ignoró otros teléfonos; el HP, en cambio, alternó entre el Oppo y el Vivo X Fold 6, y solo reconoció el Pixel 11 Pro Fold una vez durante la semana de pruebas.
Aplicaciones nativas: utilidad clara y compatibilidad incompleta
Las aplicaciones nativas ofrecen algunas ventajas importantes, como descargar episodios de HBO Max y Netflix para verlos sin conexión, lo que podría convertir al Googlebook en una alternativa a una tableta Android para determinados usos. Sin embargo, un gran número de aplicaciones no ofrece verdaderas interfaces de escritorio. La versión móvil de Slack resulta poco práctica en la pantalla del ordenador, mientras que las aplicaciones de Adobe para Android carecen de las capacidades de sus versiones de escritorio.
Incluso las aplicaciones clasificadas como optimizadas para escritorio pueden limitarse a ampliar la interfaz y añadir una compatibilidad limitada con el ratón y el teclado. Las pruebas indican que la etiqueta Made for desktop es más reveladora, pero solo aparece en unas pocas aplicaciones. Chrome también carece de funciones disponibles en otras plataformas, como cambiar de perfil, abrir pestañas en una vista dividida y crear accesos directos para motores de búsqueda.
A pesar de que se habla de ofrecer la biblioteca completa de Play Store, no fue posible instalar Bluesky ni la herramienta de Okta para autorizar el inicio de sesión en los dispositivos Asus y HP, incluido el modelo HP con procesador Arm.
Acceso a las aplicaciones del teléfono y uso compartido de archivos
El sistema de transmisión de aplicaciones permite ejecutar y controlar las aplicaciones del teléfono desde el ordenador en lugar de reflejar toda la interfaz del teléfono. Esta función parece útil para tareas breves, como enviar un mensaje por WhatsApp o actualizar una transacción en Splitwise, especialmente cuando el usuario no quiere instalar la aplicación en el ordenador.
Sin embargo, no admite copiar y pegar entre las aplicaciones nativas y las aplicaciones transmitidas, ni permite acceder al sistema de archivos del Googlebook durante la transmisión. Algunas aplicaciones seguras, como las aplicaciones bancarias y las herramientas de autorización, tampoco funcionan, mientras que Bluesky presentó problemas de visualización y algunas transmisiones provocaron errores al volver a utilizar la aplicación en el teléfono.
La transferencia de archivos mediante el gestor de archivos fue, según la experiencia, prácticamente inutilizable: cargar el espacio de almacenamiento del teléfono tardó minutos, y abrir o transferir una imagen de 5 megabytes requirió mucho tiempo. En cambio, la función Quick Share transfirió los mismos archivos en cuestión de segundos.
¿Por qué importa esta evaluación?
La experiencia demuestra que el éxito de los Googlebooks no depende de que Android esté presente dentro del ordenador, sino de la capacidad de Google y de los desarrolladores para hacer que las aplicaciones y la integración entre el teléfono y el ordenador funcionen de forma coherente. Las notificaciones se mezclan entre el teléfono y el ordenador, y la función Continue On funciona con un número limitado de aplicaciones y de forma intermitente, lo que añade fricción al uso diario.
Esta es la conclusión de la opinión y las pruebas del autor, no un juicio exhaustivo sobre todos los modelos o versiones. Aun así, identifica limitaciones prácticas claras: la compatibilidad de software está incompleta, la conexión entre dispositivos es frágil y las aplicaciones del teléfono no compensan automáticamente la ausencia de verdaderas aplicaciones de escritorio. Por ello, el autor no considera que los Googlebooks estén listos para comprar actualmente, aunque mantiene abierta la posibilidad de que los ordenadores Android tengan éxito en el futuro si mejora la ejecución y se amplía el apoyo de los desarrolladores.