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La empresa china Moonshot AI, desarrolladora del modelo Kimi, aspira a alcanzar unos ingresos anualizados de 2.000 millones de dólares a finales de 2026, el doble de la tasa de ingresos anunciada para agosto. Esto ocurre pese a un ligero descenso del uso y en medio de acusaciones de Anthropic de que la empresa se basó en una campaña a gran escala para extraer resultados de sus modelos.
Garry Tan, director ejecutivo de Y Combinator, considera que los laboratorios estadounidenses más pequeños que desarrollan modelos de pesos abiertos deberían poder utilizar técnicas de destilación de modelos sobre modelos estadounidenses avanzados, en lugar de dejar esta vía únicamente en manos de los laboratorios chinos. Enmarca esta propuesta en la necesidad de mantener un equilibrio entre los modelos comerciales cerrados y los modelos abiertos, y rechaza el uso de credenciales robadas o métodos fraudulentos.
ITmedia sostiene que el creciente interés por ejecutar modelos de lenguaje grandes localmente no se explica únicamente por las preocupaciones relacionadas con la dependencia de los servicios en la nube, sino por la madurez de tres elementos: los modelos de pesos abiertos, el hardware y el software. La primera parte de la serie se centra en la evolución de los modelos, con el protagonismo de DeepSeek, Qwen y otros modelos chinos.
Un informe de Google y un experto de Accenture señalan que la inteligencia artificial ya ha entrado en la mayoría de las etapas del ciberataque, mientras que los modelos de pesos abiertos reducen el coste del reconocimiento y del descubrimiento de vulnerabilidades. Por ello, las empresas deberían combinar la reducción del impacto de las intrusiones, la gestión de la deuda de parches y el uso de la inteligencia artificial para descubrir sus puntos débiles antes que los atacantes.