La Unidad de Innovación de Defensa de Estados Unidos y la Agencia de Desarrollo Espacial seleccionaron a tres empresas para estudiar opciones de prestación de servicios comerciales de retirada de satélites de órbita, en un paso que refleja la búsqueda por parte del Departamento de Defensa de Estados Unidos de una alternativa comercial a una capacidad gubernamental específica para deshacerse de vehículos espaciales obsoletos. D-Orbit, Firefly Aerospace y Katalyst Space recibieron contratos, cuyo valor no fue revelado, en el marco de un proyecto denominado «retirada de órbita como servicio».
El proyecto se centra en satélites que no fueron diseñados para recibir servicio y que podrían no ser capaces de cooperar con un vehículo que se aproxime a ellos. Las dos agencias quieren desarrollar una capacidad comercial escalable que pueda aproximarse de forma segura a estos satélites, capturarlos y después retirarlos de órbita.
Del estudio inicial a la demostración orbital
Las empresas comenzarán actividades de diseño preliminar y reducción de riesgos. Después, la Agencia de Desarrollo Espacial y la Unidad de Innovación de Defensa evaluarán el nivel de madurez tecnológica de cada solución, el enfoque de ejecución de la misión, el cronograma y la capacidad de asumir los costos, antes de determinar qué solución avanzará hacia una demostración completa en órbita. Esto significa que la selección de las tres empresas aún no representa una victoria final ni una decisión de compra de un servicio operativo.
Estos contratos amplían un esfuerzo anterior de la Agencia de Desarrollo Espacial para desarrollar opciones comerciales de eliminación de satélites como parte de su arquitectura en órbita terrestre baja. En 2024, la agencia concedió a seis empresas, entre ellas Starfish Space, estudios de viabilidad para examinar servicios de retirada de órbita bajo demanda. Posteriormente, Starfish recibió un contrato de 52,5 millones de dólares para retirar de órbita hasta siete satélites.
Soluciones diferentes y niveles de experiencia dispares
Firefly propone utilizar su vehículo de maniobra orbital Elytra para encontrarse con un satélite próximo al final de su vida útil, realizar operaciones de aproximación e inspección y después ejecutar la maniobra necesaria para deshacerse de él. Elytra aún no ha realizado su primera misión espacial, pero incluye hardware y software derivados del programa lunar Blue Ghost de Firefly.
Por su parte, Katalyst trabaja en una prueba relacionada directamente con la captura de un satélite no preparado para recibir servicio. Su vehículo robótico de servicio de satélites Link fue lanzado el 3 de julio en la misión Swift Boost de la NASA, y estaba previsto que se encontrara con el observatorio Neil Gehrels Swift, lo asegurara mediante brazos robóticos y después lo elevara a una órbita más alta. Link experimentó problemas de control de actitud durante la fase inicial de operaciones a finales de julio, pero la empresa afirmó que había cargado nuevo software de vuelo que restableció el control de actitud utilizando los actuadores restantes, lo que permitió continuar con los preparativos de la misión.
D-Orbit entra en la competencia con un amplio historial comercial en transporte orbital; la empresa italiana lanzó en julio su vigésima tercera misión comercial con un vehículo ION Satellite Carrier. Sin embargo, su tecnología de servicio robótico está menos madura, y desarrolla el vehículo GEA, diseñado para encontrarse de forma autónoma con satélites, acoplarse a ellos, inspeccionarlos y cambiar su posición orbital. La empresa afirma que estas capacidades se demostrarán en la misión RISE, respaldada por la Agencia Espacial Europea y prevista para 2029.
Requisitos del servicio de retirada de órbita
Las dos agencias afirmaron que un servicio viable debe reunir varias actividades en un proceso repetible:
- Llevar el vehículo de servicio a la órbita correcta.
- Localizar el objetivo y aproximarse a él de forma autónoma.
- Determinar la actitud y el movimiento del satélite.
- Capturarlo sin provocar desechos espaciales.
- Proporcionar suficiente propulsión para retirar la masa reunida.
Estos pasos también deben ejecutarse a un precio que haga que la compra del servicio a empresas comerciales sea una opción atractiva para el gobierno estadounidense.