Cinco startups han cerrado recientemente rondas de financiación para desarrollar aplicaciones de inteligencia artificial que van más allá del software tradicional, desde instalaciones de reciclaje y minas hasta dispositivos médicos y el sector de la construcción. Estas operaciones ponen de manifiesto el alcance cada vez mayor de lo que Crunchbase News denomina «inteligencia artificial física», en la que modelos y sistemas inteligentes funcionan dentro de entornos industriales o físicos complejos.
Análisis de residuos y conversión en combustible
La empresa Greyparrot, con sede en Londres, recaudó 20,3 millones de libras esterlinas, es decir, 27 millones de dólares, en una ronda Series B liderada por el inversor tecnológico Omar Mir. La empresa instala sistemas de cámaras basados en inteligencia artificial sobre las cintas transportadoras de las instalaciones de reciclaje y utiliza visión por computadora para identificar en tiempo real materiales, productos y marcas.
Greyparrot afirma que estos datos ayudan a los operadores a recuperar materiales de mayor valor, mejorar la eficiencia de la clasificación y cumplir las normativas de reciclaje. Sus sistemas funcionan en más de 20 países y han analizado más de un billón de objetos residuales, mientras que su lista de clientes incluye a Waste Management y Veolia. Además, marcas como Unilever, L’Oréal y Kenvue utilizan la plataforma Deepnest para comprender el destino de sus envases después de ser desechados.
Por su parte, Forge Industries, de Nashville, Tennessee, anunció que había recaudado 3,85 millones de dólares en una ronda codirigida por 8090 Industries y Next Phase Capital. La empresa desarrolla una tecnología para convertir plástico difícil de reciclar y otros residuos en combustible industrial que, según la compañía, puede sustituir al carbón en las industrias del cemento y del acero sin modificar los equipos existentes. La inversión financiará la construcción de la primera planta comercial de biocombustible de la empresa, a las afueras de Las Vegas.
Robots que funcionan fuera del alcance del GPS
La empresa australiana Emesent obtuvo nueva financiación por valor de 17 millones de dólares, que incluye una ronda de capital de 10 millones de dólares en la que participaron Main Sequence Technologies, QIC Ventures, Orion Resource Partners, Hostplus y NGS Super, además de una línea de deuda de riesgo de 7 millones de dólares de National Reconstruction Fund Corp., de Australia.
Emesent es conocida por su plataforma de escaneo LiDAR Hovermap, que se instala en drones, vehículos o mochilas para crear mapas tridimensionales de minas, emplazamientos industriales y entornos peligrosos. La empresa también desarrolla la plataforma Cortex AI para la navegación autónoma en lugares donde no hay GPS disponible, y la plataforma en la nube Aura para procesar y analizar datos espaciales. Afirma que sus tecnologías se utilizan en más de 200 explotaciones mineras de todo el mundo, mientras se expande hacia la defensa, las infraestructuras críticas y la construcción.
Dispositivos sanitarios y nuevas oportunidades en la construcción
La empresa de tecnología médica SoundHealth, de San Francisco, obtuvo 12,25 millones de dólares en una ronda Series A liderada por Shangbay Capital. La empresa desarrolla dispositivos no invasivos autorizados por la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos, y afirma que utiliza inteligencia artificial y terapia de resonancia sonora para aliviar la congestión y mejorar el sueño sin medicamentos.
El dispositivo Sonu band adapta las ondas sonoras a la anatomía facial del usuario para ayudar a abrir las vías nasales, mientras que el dispositivo Spatial Sleep busca ayudar a los usuarios a conciliar el sueño más rápidamente y permanecer dormidos durante más tiempo.
En el sector de la construcción, la empresa Cascade, de Nueva York, recaudó 3,5 millones de dólares en una ronda semilla de a16z speedrun, perteneciente a Andreessen Horowitz, Ada Ventures, Blitzscaling Ventures y otros inversores. La empresa está construyendo una plataforma para arquitectura, ingeniería y construcción que analiza señales como solicitudes de bonos, transacciones inmobiliarias, presupuestos de capital y actas de reuniones, con el objetivo de detectar proyectos antes de que aparezcan en las bases de datos de licitaciones públicas.
¿Por qué importa esta financiación?
Las cinco operaciones muestran el traslado de una parte de la inversión en inteligencia artificial hacia negocios que requieren percepción, equipos y movimiento dentro del mundo real. Según los datos de Crunchbase incluidos en el artículo, las empresas de inteligencia artificial física recaudaron unos 47.300 millones de dólares en el primer semestre de 2026, un aumento de casi el 80% interanual. Asimismo, las empresas de robótica recaudaron 15.000 millones de dólares en todo el mundo en 2025, una cifra que la categoría superó parcialmente durante 2026. Estas cifras no significan que todas las aplicaciones vayan a tener éxito, pero sí muestran los ámbitos hacia los que los inversores dirigen el capital: automatizar tareas peligrosas o difíciles, mejorar la eficiencia de los recursos y añadir capacidades analíticas a sectores regulados y especializados.