La empresa china de lanzamiento de cohetes comerciales Landspace tiene como objetivo realizar una prueba de relanzamiento de la primera etapa recuperada de su cohete Zhuque-3 en un plazo de seis meses, después de que la etapa lograra aterrizar verticalmente por primera vez el 18 de agosto de 2026.
El plan fue anunciado por un representante de la empresa en declaraciones citadas por el medio financiero chino STAR Market Daily, horas después del segundo vuelo del cohete. La misión logró colocar el satélite Honghu-03 en órbita, antes de devolver la primera etapa a un lugar de recuperación en el condado de Minqin, perteneciente a la provincia de Gansu, a unos 390 kilómetros del lugar de lanzamiento en Jiuquan.
Un nuevo logro en la recuperación de cohetes chinos
El aterrizaje convirtió a Landspace en la tercera entidad del mundo, después de SpaceX y Blue Origin, en lograr aterrizar sobre patas un propulsor de la clase de los cohetes orbitales. También se convirtió en la primera empresa china en recuperar un propulsor de cohete en tierra firme.
Esto ocurre después de la primera recuperación china de un propulsor orbital en julio, cuando una etapa de un cohete Long March 10B propiedad del Estado fue capturada en el mar mediante un buque equipado con una red. En cambio, el intento de recuperar la primera etapa durante el vuelo inaugural del Zhuque-3, realizado hace ocho meses y medio, fracasó durante las fases finales del aterrizaje propulsado por motores, pese a que el cohete logró alcanzar la órbita.
Modificaciones técnicas tras el primer intento de aterrizaje
Landspace introdujo varios cambios en el diseño después del intento anterior. Las modificaciones incluyeron reducir el número de motores utilizados durante la maniobra de aterrizaje, con el objetivo de simplificar el sistema y mejorar su fiabilidad, así como añadir una función para determinar el «punto de aterrizaje previsto» al sistema autónomo de control de seguridad a bordo de la etapa. La empresa también mejoró el sistema de protección térmica para afrontar el intenso calor durante el reingreso en la atmósfera y las cargas estructurales asociadas.
Carga útil para computación orbital
El segundo vuelo también transportó una demostración tecnológica secundaria denominada Space-Based Intelligent Computing Payload 1.0 para China Mobile, junto con el satélite Honghu-03. La carga útil fue desarrollada mediante la colaboración entre el Instituto de Tecnología Informática de la Academia China de Ciencias y Hongqing Technology, filial de Landspace especializada en la fabricación de satélites.
La carga útil opera un núcleo de red ligero para satélites, de origen nacional, junto con software de «agente» a bordo del satélite. Esta misión constituye la primera carga útil de China Mobile destinada a la computación periférica distribuida en órbita, dentro de una tendencia que también incluye proyectos como la constelación Three-Body de ADA Space y Orbital Chenguang.
¿Qué cambia en la práctica?
El éxito del aterrizaje no significa que Landspace haya alcanzado operaciones comerciales repetidas con la etapa recuperada. Su relanzamiento en un plazo de seis meses será una prueba importante para verificar la capacidad del diseño de soportar la recuperación y posteriormente volver al servicio. Según su diseño, la empresa pretende utilizar la primera etapa del Zhuque-3 al menos 20 veces, pero prevé un largo periodo de trabajo antes de aproximarse a las tasas de lanzamiento logradas por el cohete Falcon 9.
Landspace trabaja en paralelo con CASC y varias otras empresas chinas en tecnologías de cohetes reutilizables, entre ellas Space Pioneer, Galactic Energy, Deep Blue Aerospace, Orienspace, CAS Space e iSpace, además de empresas más recientes como Astronstone y Cosmoleap.