La startup espacial japonesa Letara ha obtenido una nueva financiación de 2.600 millones de yenes, es decir, unos 16 millones de dólares, para ampliar su actividad más allá del desarrollo de propulsores para pequeños satélites y extenderla a sistemas de cohetes de mayor tamaño dirigidos a los mercados espacial, de defensa y de seguridad. Shota Hirai, codirector ejecutivo de la empresa, afirmó que la financiación la ayudará a pasar de la demostración de la tecnología al desarrollo de sistemas de cohetes híbridos destinados a usos múltiples.
La ronda se produce en un momento en que Japón está realizando grandes inversiones en el sector espacial y flexibilizando las restricciones relacionadas con las exportaciones de defensa, como parte de sus esfuerzos por construir una industria aeroespacial nacional capaz de competir a escala mundial. Letara se fundó en 2020 tras escindirse de la Universidad de Hokkaido, donde sus dos codirectores ejecutivos, Landon Thomas Kamps y Hirai, comenzaron sus investigaciones sobre propulsión de cohetes.
Financiación para ampliar el alcance de la tecnología
La ronda fue liderada conjuntamente por Headline Asia, JIC Venture Growth Investment e Incubate Fund, con la participación de inversores estratégicos: NES (Networked Energy Services) Corporation, Toyoda Gosei, filial del grupo Toyota, y el fondo de inversión Frontier Innovations, gestionado por Frontier Innovations y respaldado por la Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial, JAXA.
En sus comienzos, Letara se centraba en desarrollar propulsores para satélites, pero ahora se dirige a fabricantes y operadores de satélites, empresas de lanzamiento y gobiernos. La empresa considera que los satélites comerciales representan el mayor mercado para los sistemas de propulsión orbital, mientras que la demanda gubernamental japonesa de sistemas de cohetes está aumentando. Afirmó que ya ha recibido pedidos de empresas de cohetes y satélites, así como del Gobierno japonés, sin revelar el valor de estos contratos.
¿Cómo funciona la tecnología de Letara?
La empresa se basa en un diseño de cohete híbrido que separa el combustible sólido del oxidante líquido necesario para la combustión. El combustible sólido se fabrica a partir de materiales disponibles y de bajo coste, como plástico y caucho, y posteriormente Letara utiliza un proceso de fabricación propio para mezclar, moldear y comprimir estos materiales con el objetivo de garantizar un encendido fiable y una combustión uniforme.
La empresa afirma que este enfoque podría proporcionar un mayor empuje y menos desperdicio en comparación con los diseños híbridos tradicionales que utilizan cera de parafina, más costosa. La tecnología se centra en abordar tres problemas que han limitado la expansión de la propulsión híbrida: lograr un empuje suficiente, mantener el rendimiento y controlar el proceso de combustión.
¿Qué cambia en la práctica?
Letara pretende utilizar la tecnología en vehículos de lanzamiento y sistemas de propulsión para vehículos espaciales de mayor tamaño, incluidos los que necesitan trasladarse de la órbita terrestre baja a la órbita geoestacionaria. Hirai explicó que estas misiones requieren un empuje elevado, especialmente al atravesar rápidamente el cinturón de radiación de Van Allen, al mismo tiempo que crece la demanda de vehículos de lanzamiento.
La empresa no opera en un mercado sin competencia: compañías como la japonesa Interstellar Technologies, la china Galactic Energy, la surcoreana InnoSpace y la singapurense Equatorial Space están desarrollando tecnologías de propulsión de cohetes híbridos. Asimismo, las empresas alemanas HyImpulse y australiana Gilmour Space, además de otras compañías estadounidenses, trabajan en sistemas de propulsión y lanzamiento competidores.
El siguiente paso antes de la expansión comercial
El próximo hito principal consiste en realizar una prueba de encendido del sistema en órbita en colaboración con un socio fuera de Japón. Después, Letara tendrá que establecer un proceso de fabricación repetible, respaldado por controles de calidad y una cadena de suministro fiable para el combustible y los depósitos, a fin de poder producir a mayor escala.
La empresa también ve la posibilidad de utilizar plástico reciclado como combustible en el futuro, pero aclaró que esta opción requiere más pruebas y desarrollo. Esto significa que la nueva financiación amplía el alcance de uso previsto, pero no elimina los desafíos técnicos y de fabricación que deben superarse antes de convertir las investigaciones y demostraciones experimentales de la empresa en una actividad comercial a gran escala.