La empresa Translucent Energy inició el 17 de agosto de 2026 la operación de la primera fase de una nueva fábrica de módulos solares en la ciudad de Summerville, Carolina del Sur, con una capacidad de producción de 1,3 GW. La empresa afirma que la fábrica proporcionará 167 puestos de trabajo antes de que termine el año, con la incorporación de más empleos cuando se ejecuten las siguientes fases de expansión.
El proyecto proporciona a la empresa, con sede en Charleston, una base de fabricación estadounidense para producir módulos destinados a proyectos de servicios públicos y a aplicaciones comerciales, industriales y residenciales. Según el material fuente, Translucent Energy tiene previsto ampliar en el futuro sus actividades para incluir la fabricación de células y obleas solares dentro de Estados Unidos, en lugar de limitarse al ensamblaje de módulos.
¿Por qué es importante esta noticia?
La importancia de la fábrica radica en su tamaño en comparación con la situación de la industria solar en Carolina del Sur. El estado ocupa el puesto 24 entre los estados estadounidenses en cuanto a capacidad solar instalada, y la energía solar representa solo el 3,9 % de su generación eléctrica. Las estimaciones de la Asociación de Industrias de Energía Solar de Estados Unidos (SEIA) también indican que se añadirán algo más de 1,7 GW de capacidad solar en el estado durante los próximos cinco años, lo que lo sitúa en el puesto 36 en cuanto al crecimiento previsto.
Los datos de junio, según la fuente, indican que solo había 516 empleos solares distribuidos entre 105 entidades en el estado, incluidas empresas de instalación, desarrollo y fabricación. Por ello, la capacidad anunciada de la fábrica no refleja necesariamente una demanda local, sino que podría llevar a la empresa a dirigirse a otros mercados estadounidenses, especialmente si logra mantener la calidad y ampliar su red de clientes.
Fabricación y política comercial
Translucent Energy acogió favorablemente un anuncio emitido por el presidente estadounidense Donald Trump el 6 de agosto en virtud de la Sección 232 de la Ley de Expansión Comercial de 1962, relativo a la restricción de las importaciones de polisilicio, un componente esencial de las células solares, con medidas destinadas a estimular su producción nacional.
El director general de la empresa, Augustus Rylands, afirmó que los aranceles anunciados sobre el polisilicio y sus derivados proporcionan a los fabricantes estadounidenses, desde el punto de vista de la empresa, un mayor grado de certeza para invertir a gran escala. Por su parte, el director técnico, Dr. Nabih Cherradi, confirmó que la fábrica fue diseñada para producir módulos fabricados en Estados Unidos conforme a estándares internacionales de calidad. Los efectos de la política comercial sobre los costes de producción, los precios y las cadenas de suministro siguen siendo cuestiones abiertas que el material no responde.
De la fábrica a las microrredes y la carga de vehículos
La actividad de Translucent Energy no se limita a la fabricación de módulos. La empresa desarrolla el sistema TAU, una microrred transportable y alojada en contenedores, en la que los módulos solares se instalan sobre una plataforma desplegable que puede fijarse sobre tejados o en el suelo, para después plegarse y transportarse a otro lugar.
TAU está destinada a aplicaciones que incluyen la electrificación de zonas rurales, instalaciones de carga de vehículos eléctricos, servicios de ayuda de emergencia, asentamientos temporales, plantas de tratamiento de agua, instalaciones agrícolas e invernaderos, instalaciones de telecomunicaciones fuera de la red, además de emplazamientos industriales y militares e islas remotas.
La empresa también comercializa el sistema EV-E, equipado con estaciones de carga integradas. La versión EV-E4 permite cargar hasta cuatro vehículos al mismo tiempo, mientras que la versión EV-E7 eleva el número a siete vehículos. La empresa ofrece soluciones personalizadas para flotas que pueden funcionar fuera de la red o conectadas a ella, determinando el tamaño de la generación solar y del almacenamiento, así como el número de cargadores, según el número de vehículos y la velocidad de carga requerida.
En cuanto al sistema EV-E BASE, está dirigido a desarrolladores que han seleccionado previamente las estaciones de carga y necesitan integrarlas con una microrred solar para superar las limitaciones de la red. Según la empresa, el sistema puede funcionar de manera independiente o conectarse a la red para aprovechar las tarifas eléctricas fuera de las horas punta.
¿Qué aspectos siguen sin resolverse?
Translucent Energy anuncia una gran capacidad y múltiples planes de expansión, pero la fuente no proporciona detalles sobre el volumen de la inversión, el número de módulos que se espera producir realmente, los contratos con clientes ni el calendario para pasar a la fabricación de células y obleas. Por ello, la puesta en marcha de la primera fase representa un avance importante para la fabricación solar estadounidense, mientras que el valor práctico del proyecto dependerá de alcanzar la capacidad anunciada, mantener la expansión y lograr que las soluciones de microrredes y carga lleguen a lugares que realmente necesiten energía flexible.