BYD anunció la instalación de 10.000 estaciones de su sistema de carga ultrarrápida «Flash Charging», con una potencia de hasta 1,5 megavatios, aproximadamente cinco meses después de comenzar el despliegue de la tecnología. La cifra representa la mitad del objetivo que la empresa fijó en marzo pasado, cuando anunció su intención de alcanzar 20.000 estaciones dentro de China para finales de 2026.
Una red que se expande en paralelo con baterías más rápidas
Este paso coincide con la batería Blade 2.0, que, según BYD, puede pasar del 10% al 70% de carga en cinco minutos, o del 10% al 97% en nueve minutos. Estas cifras requieren una infraestructura capaz de proporcionar realmente energía a tasas elevadas, y no únicamente una batería de carga rápida.
Actualmente, la red de BYD cubre 325 ciudades chinas. La empresa tiene como objetivo crear 18.000 cargadores dentro de las ciudades y 2.000 cargadores en las autopistas para finales de año. Está previsto celebrar la ceremonia de inauguración de la estación número 10.000 en China el 28 de agosto de 2026, según lo indicado en el material de origen.
Asociación con Sinopec y expansión fuera de China
BYD lleva a cabo parte de este despliegue en colaboración con Sinopec, la empresa petrolera estatal china, ya que algunos cargadores se instalan junto a determinadas estaciones pertenecientes a esta compañía. Shanghái fue escenario este mes de la inauguración de uno de estos emplazamientos compartidos.
El plan no se limita al mercado chino; BYD anunció que destinará 3.000 estaciones a Europa y otras 3.000 a mercados fuera de ella. Las primeras de estas estaciones fuera de China se inauguraron en junio, pero la fuente no especifica un calendario detallado para el resto de la expansión ni los países que las recibirán.
¿Por qué es importante esta noticia?
Lo más importante de este avance no es únicamente el anuncio de un cargador de alta potencia, sino la rapidez con la que se ha convertido en una red extensa. BYD afirmó en marzo que tenía como objetivo alcanzar 20.000 estaciones y después anunció que contaba con 5.000 estaciones el 1 de abril, antes de duplicar la cifra hasta 10.000 en un periodo breve. Si se mantiene el ritmo actual de despliegue, la empresa parece estar cerca de lograr su objetivo de final de año, aunque la cifra original ya era ambiciosa cuando se anunció.
En la práctica, la expansión de estas estaciones podría reducir la brecha entre el tiempo de carga y la capacidad de los vehículos para aprovecharla, especialmente para los usuarios que recorren largas distancias. Sin embargo, el aprovechamiento efectivo seguirá dependiendo de la compatibilidad del vehículo y la batería con una potencia de 1,5 megavatios, así como de la capacidad de las instalaciones eléctricas para proporcionar ese nivel de energía; la fuente no ofrece detalles sobre el número de vehículos que pueden utilizar la potencia máxima ni sobre el coste de construcción y operación de las estaciones.
Comparación limitada con Estados Unidos
El material señala que hasta ahora no existe un plan anunciado para llevar la tecnología ultrarrápida de BYD a Estados Unidos. Lo compara con la red de Tesla, que cuenta con aproximadamente 38.000 puntos de carga después de 14 años desde el inicio del despliegue de Supercharger, mientras que recientemente ha comenzado la transición a cargadores V4 de 500 kilovatios. La fuente también menciona que los programas de carga pública estadounidenses, a los que se destinaron miles de millones de dólares en 2021, afrontan una ejecución lenta, sin que esta noticia ofrezca una evaluación independiente de las causas del retraso.