Robótica y automatización

¿Por qué las empresas automovilísticas chinas apuestan por los robots humanoides como nueva fuente de beneficios?

Varias empresas automovilísticas chinas se encaminan a desarrollar robots humanoides, impulsadas por la mejora de las capacidades motoras de los robots y el potencial de las tecnologías de inteligencia artificial. Xpeng lidera esta tendencia con una ronda de financiación superior a 900 millones de dólares, pero convertir la superioridad manufacturera en una ventaja en inteligencia artificial sigue siendo el mayor desafío.

2026-08-28
5 min de lectura
10 visitas
فريق تحرير certi.news
¿Por qué las empresas automovilísticas chinas apuestan por los robots humanoides como nueva fuente de beneficios?

Los intentos de las empresas automovilísticas chinas por entrar en el mercado de los robots humanoides se aceleran, en una apuesta que va más allá de diversificar productos y busca una nueva fuente de beneficios alejada de los estrechos márgenes de la industria automovilística. Xpeng destaca como la empresa más vinculada a esta tendencia, después de que su unidad de robótica recaudara más de 900 millones de dólares, con una valoración posterior a la financiación superior a 6.300 millones de dólares.

La ronda fue liderada por IDG Capital, con la participación de Gaorong Ventures, Tencent y Alibaba, y la empresa la describió como la mayor ronda individual de financiación privada registrada en el sector de la «inteligencia artificial encarnada» en China, es decir, sistemas que integran directamente la inteligencia artificial en máquinas físicas. Xpeng pretende desarrollar el robot humanoide Iron para uso comercial, mientras que, según informes, la unidad AiMOGA de Chery Automobile comenzó a prepararse para una oferta pública inicial.

Un impulso que va más allá de una sola empresa

La ola no se limita a Xpeng y Chery. BYD presentó un robot humanoide llamado Xiao Di, mientras que Changan, GAC, Li Auto, SAIC y Seres desarrollan sus propios robots humanoides. Esto ocurre en un momento en que la mejora de las capacidades físicas de los robots ha reforzado la creencia de que las tecnologías de aprendizaje utilizadas en los grandes modelos de lenguaje pueden ayudar a las máquinas a aprender una amplia variedad de tareas complejas.

Michael Dunne, director ejecutivo de la consultora Dunne Insights, considera que Xpeng sigue de cerca las iniciativas de Tesla y que su fundador, He Xiaopeng, ve los robots como una oportunidad más prometedora que el mercado automovilístico, con sus beneficios limitados a corto plazo. Según The Wall Street Journal, Xiaopeng y el copresidente de la empresa, Brian Gu, aportaron alrededor de 100 millones de dólares de su propio dinero en la última ronda de financiación.

¿Qué poseen realmente las empresas automovilísticas?

La ventaja más evidente de las empresas automovilísticas chinas es su experiencia manufacturera y la infraestructura necesaria para trabajar con hardware, lo que podría ayudarlas a producir robots o ampliar su escala. Sin embargo, esta ventaja no decide la competencia; la pregunta que plantea Dunne es si estas empresas pueden seguir el ritmo de Tesla en el ámbito de la inteligencia artificial.

Aquí se encuentra la brecha entre fabricar un vehículo avanzado y construir un robot capaz de comprender un entorno cambiante y ejecutar diversas tareas de forma segura y fiable. El artículo señala la ambición, la financiación y la evolución de los modelos, pero no ofrece pruebas de un despliegue comercial amplio ni de que alguna de estas empresas haya alcanzado una economía operativa estable.

La competencia mundial entra en las fábricas

La carrera no se limita a China. Agility Robotics, Apptronik y Figure desarrollan robots humanoides con el objetivo de lograr un uso comercial a gran escala. Boston Dynamics, propiedad de Hyundai, se acerca a ese objetivo; Hyundai planea introducir el robot Atlas en su fábrica del estado de Georgia durante este año y utilizarlo después en tareas como organizar piezas para 2028.

Hyundai también colabora con el laboratorio DeepMind de Google para acelerar el desarrollo de Atlas, y este año inaugurará en Estados Unidos una instalación llamada Robot Metaplant Application Center para enseñar a los robots a trazar movimientos como levantar y girar. En otra dirección, Mobileye adquirió la startup de robótica humanoide Mentee Robotics por 900 millones de dólares, mientras que Rivian trabaja en el proyecto Mind Robotics, aunque no se espera que sus robots adopten la misma forma humanoide.

¿Por qué importa esta transformación?

La entrada de las empresas automovilísticas en la robótica humanoide transforma este campo, hasta ahora experimental y liderado por empresas especializadas, en una posible extensión de una industria que posee experiencia en motores, sensores, cadenas de suministro y producción a gran escala. Para el lector tecnológico, esto significa que la próxima competencia no girará únicamente en torno a la forma del robot, sino a quién puede integrar hardware, datos y software en un sistema fiable y desplegable.

Sin embargo, la gran financiación y los anuncios sobre los modelos no responden por sí solos a las preguntas decisivas: ¿qué tareas comerciales tendrán éxito realmente? ¿Cuándo será aceptable el coste de operar un robot? ¿Y pueden las empresas automovilísticas desarrollar la inteligencia artificial necesaria a la misma velocidad con la que amplían sus capacidades manufactureras? Estas preguntas siguen abiertas en el artículo, por lo que la apuesta actual refleja una confianza creciente en el mercado más que una prueba de que haya alcanzado la madurez comercial.

Fuente de la noticia
TechCrunch Robotics
Abrir fuente original ↗
ف
Autor

فريق تحرير certi.news

De la misma categoría

También te puede interesar

Ver todas las noticias