Un informe elaborado por Sierra Club y Synapse Energy Economics advirtió que la expansión de Arizona Public Service en plantas de gas podría elevar las facturas de los clientes y aumentar su exposición a la volatilidad de los precios del combustible. Esto ocurre mientras la empresa solicita un aumento del 14% en las tarifas y propone un mecanismo que permitiría incrementos anuales con menos supervisión y participación pública.
Sierra Club, en colaboración con Synapse Energy Economics, publicó el 15 de septiembre de 2026 un informe titulado Passing the Buck: How APS’s Gas Rush Risks Ratepayer Dollars, que examina los efectos de la creciente dependencia del gas por parte de Arizona Public Service (APS), el impacto de los nuevos proyectos de generación en las facturas de los clientes y el mecanismo propuesto de reparto de los costos del combustible para protegerlos del aumento de los precios.
El informe se publica en un momento en que APS solicita un aumento de tarifas del 14%, lo que podría elevar la factura del cliente residencial promedio en unos 240 dólares al año. Si se aprueba el aumento, sería el tercero que los clientes asumirían en cinco años. La empresa también propone lo que denomina «tarifas basadas en fórmulas», un mecanismo que permitiría aumentar las tarifas cada año con menos supervisión y una participación pública limitada, según el informe.
¿Qué planea APS?
La entidad autora afirma que APS tiene el mayor volumen de proyectos de gas previstos entre las empresas de servicios públicos del estado. Los proyectos incluyen la central Desert Sun Power Plant, además del proyecto Redhawk Expansion Project en el condado de Maricopa, que contempla la construcción de ocho nuevas turbinas alimentadas con gas metano. El informe vincula esta expansión con preocupaciones relacionadas con la contaminación del aire y la salud pública, y señala que el condado figura constantemente entre las zonas con peor calidad del aire según el informe State of the Air de American Lung Association.
Al mismo tiempo, el informe afirma que APS está retrocediendo en sus objetivos de energía limpia y abandonando sus compromisos de cero emisiones de carbono, además de retractarse de un compromiso anterior de cerrar la central de carbón Four Corners para 2031.
Riesgos identificados por el informe
- La expansión de la generación eléctrica a gas podría elevar en más de 112 dólares la factura anual del cliente residencial.
- En virtud del mecanismo Power Supply Adjuster aplicado por APS, los clientes asumen toda la diferencia si los precios del gas superan las previsiones de la empresa utilizadas para calcular las tarifas.
- La dependencia del gas para satisfacer la demanda de electricidad aumenta la exposición de los clientes a la volatilidad de los precios del combustible.
Sierra Club considera que esta estructura no proporciona a APS incentivos suficientes para gestionar los riesgos de los costos del combustible, porque la empresa puede trasladar a los clientes el 100% de los costos del combustible y de la energía comprada. La entidad propone que la empresa comparta parte de esos costos, lo que podría impulsarla a reducir la dependencia de plantas vinculadas a combustibles y aumentar el uso de fuentes de energía renovable.
¿Por qué importa esta noticia?
La cuestión va más allá de la construcción de nuevas centrales, porque se refiere a quién asume los riesgos de la inversión y de la volatilidad de los precios del gas: la empresa o los clientes. Sin embargo, el informe representa la postura de Sierra Club y Synapse Energy Economics, y el material disponible no incluye una respuesta de APS ni una evaluación independiente del organismo regulador sobre la viabilidad de los proyectos o las estimaciones de las facturas. Por ello, las cifras y los efectos expuestos aún deben revisarse dentro del procedimiento de solicitud de aumento de tarifas antes de considerarlos un resultado definitivo.