La startup Fluxnium ha presentado una tecnología para extraer uranio directamente del agua de mar, en un intento de abordar las preocupaciones sobre el suministro de combustible nuclear en Estados Unidos. La empresa utiliza fibras poliméricas diseñadas para atraer el uranio disuelto, extraer posteriormente el elemento de las fibras y transformarlo en “yellowcake” (torta amarilla), que entra en la cadena de suministro de combustible nuclear.
El anuncio coincidió con el cierre por parte de Fluxnium de una ronda de financiación inicial de 7 millones de dólares liderada por Congruent Ventures, con la participación de Active Impact Investments y Constellation Energy, que opera la mayor flota nuclear de Estados Unidos. La empresa operaba en modo sigiloso antes de anunciar su tecnología.
¿Por qué es importante este avance?
Estados Unidos planea triplicar la capacidad de sus centrales nucleares para 2050, pero alcanzar este objetivo depende en parte de la disponibilidad de combustible a precios asequibles. Según datos de la Administración de Información Energética de Estados Unidos, el precio del uranio sin refinar, conocido como torta amarilla, aumentó un 75 % durante los últimos cinco años.
Estados Unidos no cuenta con grandes recursos de uranio dentro de sus fronteras, mientras que una parte importante del suministro mundial se concentra en Kazajistán, Uzbekistán, Rusia, Namibia, Níger y China. Jeff Green, fundador y director ejecutivo de Fluxnium, considera que esta distribución añade riesgos geopolíticos al crecimiento previsto de la demanda, especialmente con el renovado interés por la energía nuclear y el uso por parte de empresas tecnológicas de posibles reactores para suministrar electricidad a centros de datos de inteligencia artificial.
Según el artículo, los océanos contienen más de 4.000 millones de toneladas métricas de uranio, una cantidad que, según la empresa, sería suficiente para unos 50.000 años. Sin embargo, la existencia del recurso no implica automáticamente que pueda extraerse de forma económica, ya que el uranio se encuentra en el agua de mar en una concentración muy baja.
¿Cómo funciona la tecnología?
Las fibras se fabrican en forma de largas cuerdas trenzadas, que luego se trasladan al mar y se suspenden de boyas de una manera similar al cultivo de algas marinas. Tras permanecer en el agua entre 30 y 60 días, se devuelven a la costa, donde se extrae el uranio sin generar residuos tóxicos derivados de la minería. Cada línea puede reutilizarse varias veces.
La química básica se basó en una tecnología desarrollada por laboratorios nacionales dependientes del Departamento de Energía de Estados Unidos. Fluxnium obtuvo la licencia de esta química y continuó desarrollando la fabricación y la disposición de las fibras. La empresa afirma que aumentar la superficie de las fibras incrementó la cantidad de uranio que podía capturarse y redujo el coste en comparación con una demostración anterior de la tecnología en un laboratorio nacional, cuyo coste superaba los 200 dólares por libra.
¿Qué aún no se ha demostrado?
La fuente no ofrece una cifra final sobre el coste de producción de Fluxnium, ni presenta resultados de operación piloto comercial o una evaluación independiente del impacto ambiental de desplegar las fibras en el mar. Además, la fabricación, el despliegue y la recuperación de las fibras representan una parte importante del coste. Por ello, la importancia del anuncio reside actualmente en una trayectoria tecnológica y financiera prometedora, no en demostrar que la extracción de uranio del agua de mar se haya convertido en una alternativa lista para sustituir a las minas.
Fluxnium afirma que sus componentes no constituyen un invento nuevo e independiente y que su misión principal es reducir el coste mediante la mejora de todas las etapas de la cadena del proceso. Probar su capacidad para operar durante largos periodos, alcanzar un coste competitivo y obtener las autorizaciones necesarias será el factor decisivo para determinar si se transforma de un proyecto emergente en una fuente real de combustible nuclear.