El Gobierno filipino impulsa la fabricación de triciclos y jeepneys eléctricos dentro del país mediante la vinculación de empresas locales con tecnologías desarrolladas por universidades e instituciones de investigación. El presidente Ferdinand Marcos Jr. anunció esta orientación durante una visita a MD Juan Enterprises, en la ciudad de Caloocan, el 25 de agosto, donde examinó los planes de la empresa para entrar en la fabricación de vehículos eléctricos.
Según el Departamento de Ciencia y Tecnología de Filipinas, el Gobierno estudia proporcionar los equipos y las tecnologías necesarios para producir localmente triciclos eléctricos, y también planea desarrollar un jeepney eléctrico. El secretario de Ciencia y Tecnología, Renato Solidum Jr., afirmó que MD Juan ya había producido un triciclo eléctrico en 2013 y 2014, pero que suspendió el proyecto debido a la débil demanda de entonces. Solidum considera que el aumento de los precios del combustible y el creciente interés por el transporte eléctrico han cambiado las condiciones del mercado.
Las tecnologías universitarias pasan a la fase de fabricación
El Centro de Investigación y Desarrollo de la Movilidad Eléctrica de la Universidad Estatal de Cagayán es uno de los proyectos que el departamento quiere vincular con el sector industrial. El centro desarrolló un triciclo eléctrico y un sistema para convertir un triciclo convencional a propulsión eléctrica, y puso ambas tecnologías a disposición de inversores interesados en la producción comercial.
El modelo eléctrico de la universidad tiene siete asientos y su coste actual de construcción se estima en unos 600.000 pesos filipinos, es decir, aproximadamente 10.400 dólares. Esta cantidad incluye los gastos de investigación y desarrollo relacionados con el prototipo inicial; por ello, el coste podría disminuir cuando comience la producción comercial. Asimismo, el aumento del volumen de producción y la automatización pueden reducir las horas de trabajo necesarias para cada vehículo.
Por su parte, la tecnología C-Trike convierte el triciclo existente en un vehículo eléctrico por un coste aproximado de 120.000 pesos. Esto ofrece a los operadores la opción de pasar a la propulsión eléctrica sin comprar un vehículo nuevo. El centro también desarrolló un sistema de intercambio de baterías que permite sustituir una batería agotada por otra cargada en lugar de esperar a que termine la carga.
¿Qué cambia en la práctica para los operadores?
Este enfoque se dirige al sector del transporte de corta distancia, ya que los triciclos están muy extendidos en las ciudades y municipios, y las estaciones de carga o de intercambio de baterías pueden instalarse en las terminales y en los puntos finales fijos de las rutas. La Universidad Estatal de Cagayán colaboró con la Universidad de Filipinas en Diliman en los sistemas eléctricos y electrónicos, mientras que el Departamento de Ciencia y Tecnología respaldó el proyecto en el marco del programa Science for Change.
El proyecto fue sometido a pruebas de campo; el informe anual del departamento correspondiente a 2024 mencionó la producción de cinco unidades y su despliegue en varias provincias para realizar pruebas. El proyecto también recibió más de 51 millones de pesos de financiación pública para trabajos que abarcaron la estructura y los materiales del vehículo, así como sus sistemas eléctricos. La universidad firmó acuerdos de licencia tecnológica con empresas privadas para la fabricación y distribución, además de proporcionar asistencia técnica para el ensamblaje y la fabricación.
El coste y la cadena de suministro siguen siendo desafíos
El coste del prototipo no representa un precio comercial final, pero su posible reducción dependerá del volumen de producción, del coste de los componentes y de la mano de obra, así como de la eficiencia de la fabricación. En cuanto a la opción de conversión, el menor coste inicial de adquisición no elimina el impacto de las baterías, la infraestructura de carga, el mantenimiento y la financiación en el coste total de propiedad.
La fabricación local también requiere construir cadenas de suministro para baterías, motores, unidades de control, electrónica de potencia y otros componentes. La proporción de componentes producidos dentro de Filipinas determinará el valor económico que el proyecto genere localmente.
Análisis de certi.news: Lo novedoso de este desarrollo no es simplemente el anuncio de un vehículo eléctrico, sino el intento de trasladar tecnologías financiadas por el sector público desde la fase de investigación y los prototipos experimentales hasta la fabricación comercial. El éxito del plan dependerá de la capacidad de las empresas para producir en cantidades que reduzcan el coste, así como de la disponibilidad de componentes, infraestructura de carga y financiación adecuadas para los operadores. Los precios comerciales efectivos, el volumen de producción y la proporción de fabricación local siguen siendo cuestiones abiertas que la fuente no ha resuelto.