Tesla presentó durante un evento celebrado en una instalación de SpaceX en Texas la segunda generación de su automóvil deportivo eléctrico Roadster, después de unos nueve años desde la presentación del primer prototipo en 2017 y del aplazamiento de la fecha de producción, prevista originalmente para 2020. La empresa ofreció una demostración que incluyó al vehículo subiendo una rampa mientras estaba invertido, realizando giros en el aire y saltando sobre otros automóviles.
La demostración no fue solo un espectáculo visual; Tesla afirmó que el vehículo utiliza un sistema de succión que le ayuda a adherirse a la rampa mientras está invertido, y que algunas versiones también están equipadas con propulsores de gas frío para ayudar en la aceleración y las maniobras. Durante la demostración, el vehículo apareció conducido por el robot Optimus, mientras que Elon Musk explicó que el vehículo no está necesariamente diseñado conforme a las máximas prioridades de seguridad.
Tres versiones con capacidades diferentes
Tesla definió tres versiones para el Roadster. La versión Performance incluye el sistema de succión multimodo para generar carga aerodinámica, pero no incorpora los propulsores. La versión Thrust añade propulsores de gas frío en la parte trasera para mejorar la aceleración. La versión Rocket, la más equipada, incorpora propulsores distribuidos alrededor del perímetro del vehículo, que supuestamente permitirán mejorar la aceleración hacia delante y hacia arriba, además del movimiento de rotación lateral.
El vehículo incluye dos plazas y un sistema de dirección por cable, mientras que el alerón trasero puede ajustar automáticamente su posición según las condiciones de conducción. Tesla afirmó que el vehículo registró una aceleración de cero a 60 millas por hora en 0,81 segundos, con expectativas de lograr posteriormente un tiempo mejor. Musk también señaló que su velocidad máxima supera las 235 millas por hora, sin proporcionar una cifra final.
Las reservas y el precio siguen sin estar resueltos
Las reservas antiguas de 50.000 dólares corresponden a la versión Performance, mientras que la versión Thrust puede reservarse con un pago inicial de 250.000 dólares. La versión Rocket solo está disponible por invitación. Tesla no reveló un precio final para el vehículo, lo que hace que el importe del pago correspondiente a la versión Thrust indique que el precio total podría ser muy elevado, aunque la fuente no proporciona una cifra confirmada.
En 2017, Tesla había prometido una autonomía de hasta 620 millas, una batería con una capacidad de 200 kilovatios-hora y un precio inicial de 250.000 dólares; sin embargo, estas especificaciones y este precio no pueden considerarse definitivos para la nueva versión después de años de retrasos.
¿Qué cambia en la práctica?
La demostración sitúa al Roadster en una categoría diferente de la de los automóviles deportivos eléctricos tradicionales, al combinar sistemas para controlar la carga aerodinámica y la propulsión aérea con un rendimiento espectacular que incluye saltos y giros. Sin embargo, la fuente no demuestra que estas maniobras estarán disponibles de la misma manera en las vías públicas ni que el vehículo será legal para su uso vial con estas capacidades. Además, la demostración estaba programada y preparada para un evento especial, por lo que siguen abiertas las preguntas sobre la fiabilidad, la seguridad, la homologación normativa y la disponibilidad efectiva.
Tesla tiene como objetivo iniciar la producción en 2028, una promesa que requiere una lectura cautelosa, dado que el Roadster lleva retrasado desde su anuncio inicial. Musk también afirmó que el Roadster será finalmente el único automóvil que Tesla conducirá manualmente, en referencia a una visión más amplia de la empresa en la que los vehículos autónomos podrían convertirse en la norma, mientras que este automóvil conservaría el papel de producto de precio elevado para los aficionados a la conducción tradicional.