El mercado de los lanzamientos espaciales avanza en dos direcciones contradictorias: empresas emergentes aplazan sus vuelos debido a desafíos de fabricación, mientras SpaceX se prepara para ampliar las operaciones de Starship a gran escala. Un informe de Ars Technica revela una serie de avances que incluyen a Rocket Lab, Stoke Space, Skyroot Aerospace y LEAP, además de misiones operativas de SpaceX y una revisión regulatoria que podría aumentar drásticamente el número de vuelos desde la base de Starbase.
Aplazamiento de Neutron por defectos en los materiales compuestos
Rocket Lab anunció que su cohete Neutron no realizará su primer vuelo antes de 2027, tras descubrir un problema durante la fabricación de las estructuras de materiales compuestos de carbono. El problema consiste en la presencia de pequeñas bolsas de aire, o huecos, entre las capas de fibra de carbono de la cúpula delantera del tanque de combustible de la primera etapa.
La primera etapa reutilizable depende de estructuras compuestas caracterizadas por su bajo peso y resistencia a la corrosión, pero más difíciles de fabricar que las estructuras metálicas en aplicaciones aeronáuticas y espaciales. El aplazamiento pone a prueba la capacidad de Rocket Lab para pasar del desarrollo del prototipo a la producción de un vehículo grande capaz de operar con regularidad.
Pruebas decisivas para la etapa reutilizable Nova
Stoke Space trasladó la etapa superior reutilizable del cohete Nova desde su fábrica en Kent, en el estado de Washington, hasta las instalaciones de pruebas de Moses Lake. La etapa se someterá a pruebas de demostración de resistencia a bajas temperaturas y a una campaña de encendido en caliente del motor Andromeda.
El diseño de Nova se distingue por intentar reutilizar ambas etapas, ya que la etapa superior utiliza un escudo térmico refrigerado de forma regenerativa, junto con un sistema de propulsión compuesto por 24 propulsores anulares. Las pruebas se producen después de completar las pruebas de calificación inicial de la primera etapa, mientras la empresa tiene como objetivo lanzar el cohete el próximo año desde Florida si las pruebas avanzan según lo previsto.
India gana un cliente estadounidense de lanzamientos
La empresa Reflect Orbital, que desarrolla satélites equipados con espejos para reflejar la luz solar hacia la Tierra, compró dos lanzamientos a la india Skyroot Aerospace. Uno de ellos utilizará el cohete Vikram-1, que se convirtió en el primer cohete indio desarrollado por el sector privado en alcanzar la órbita en julio, mientras que el otro lanzamiento utilizará una versión mejorada denominada Vikram-1U.
Reflect Orbital planea lanzar su primer satélite a bordo de una misión de viajes compartidos con Falcon 9 el próximo año y después desarrollar una constelación de unos 50.000 espejos orbitales. La elección de un proveedor indio indica que los operadores de satélites buscan alternativas, en medio de la preocupación por la limitada capacidad de lanzamiento disponible en Estados Unidos, mientras SpaceX pasa gradualmente de Falcon 9 a Starship.
¿Qué cambia en la práctica?
El informe no ofrece un calendario confirmado para la entrada en servicio de todos estos vehículos, pero muestra que el cuello de botella del mercado no se limita a la demanda. Los problemas de fabricación de las estructuras compuestas, las pruebas de reutilización y la capacidad de aumentar el ritmo de producción son factores que determinan cuándo las promesas se convertirán en servicios de lanzamiento disponibles.
Por otra parte, la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos está revisando una propuesta que podría permitir hasta 456 lanzamientos y 912 aterrizajes anuales en Starbase, frente a los límites actuales de 25 lanzamientos y 50 aterrizajes. SpaceX aún no ha intentado aterrizar la propia nave Starship, pese al éxito conseguido al aterrizar los propulsores Super Heavy.
En cuanto a las operaciones en curso, SpaceX lanzó un grupo de satélites de la red Transport Layer de la Agencia de Desarrollo Espacial de Estados Unidos y también llevó a cabo la misión de abastecimiento CRS-35 a la Estación Espacial Internacional, cargada con 2.868 kilogramos de suministros y experimentos. La empresa devolvió a Starbase la nave Starship que sobrevivió a un amerizaje en el océano Índico para inspeccionar el escudo térmico, los motores y la electrónica.