El Comando de la Fuerza Espacial de los Estados Unidos (US Space Force) busca establecer una nueva plataforma de lanzamiento para cohetes pesados y superpesados para el año 2030, en un intento por aliviar la presión operativa sobre las bases de Cabo Cañaveral en Florida y Vandenberg en California, las cuales han experimentado una densidad de lanzamientos sin precedentes en las últimas siete décadas.
Desafíos de expansión y cronograma
A pesar de la ambición declarada, los funcionarios del Pentágono enfrentan importantes desafíos logísticos y regulatorios, ya que aún no se ha determinado la ubicación geográfica de la nueva plataforma ni el mecanismo para la adquisición de los terrenos necesarios. El teniente general Philip Garrant, jefe del Comando de Sistemas Espaciales, afirmó que el cronograma para 2030 es un objetivo extremadamente ambicioso, señalando que la construcción de una plataforma de lanzamiento requiere consideraciones complejas que incluyen trayectorias orbitales, estándares de seguridad, disponibilidad de recursos, además del impacto en las comunidades locales circundantes.
¿Por qué la Fuerza Espacial necesita una nueva plataforma?
La necesidad de esta expansión se basa en proyecciones que indican la necesidad de respaldar hasta 700 lanzamientos anuales para 2036, en comparación con los 175 intentos de lanzamiento registrados solo el año pasado. Las razones principales de esta tendencia destacan en:
- Aliviar la congestión: Reducir la presión sobre la infraestructura limitada en las bases actuales.
- Resiliencia geográfica: Garantizar la continuidad de las operaciones espaciales en caso de que las bases principales sufran desastres naturales o ataques militares que puedan dejarlas fuera de servicio.
Opciones de implementación disponibles
La Fuerza Espacial está estudiando una variedad de modelos operativos, incluyendo asociaciones entre los sectores público y privado, la creación de una nueva instalación federal o el aprovechamiento de terrenos estatales o comerciales. Garrant señaló que el Departamento no descarta ninguna opción, incluido el arrendamiento de instalaciones a empresas privadas, como el proyecto de plataforma de lanzamiento que la empresa SpaceX planea desarrollar en el sur de Luisiana.
Esta tendencia se enmarca en la política de transporte espacial lanzada por la administración estadounidense el pasado agosto, la cual apoya explícitamente la construcción de más sitios de lanzamiento y retorno para misiones comerciales y militares, lo que refleja un cambio estratégico hacia el fortalecimiento de las capacidades espaciales nacionales para seguir el ritmo del desarrollo acelerado en el sector espacial.