La empresa Meta ha llegado a un acuerdo en una demanda que la acusa de provocar adicción a las redes sociales, un paso que le permitirá a la compañía evitar un juicio que estaba programado para comenzar el próximo mes. Con esta retirada, Snap sigue siendo el único demandado restante en este caso, que se considera uno de los litigios más vigilados en el sector tecnológico actual.
Detalles de la demanda y las acusaciones presentadas
La demanda fue presentada por una joven de 18 años del estado de Misisipi, identificada en los documentos judiciales con las iniciales (K.D.B.). La demandante alegó que el diseño de las plataformas de redes sociales la impulsó a pasar largas horas navegando por la noche, lo que provocó una pérdida de concentración en sus estudios y la participación en conductas de autolesión, influenciada por los videos que vio en dichas plataformas. Los procedimientos para la selección del jurado en Los Ángeles habían comenzado a principios de esta semana antes de que se anunciara el acuerdo.
La abogada de la demandante, Emily Jeffcott, anunció que su clienta llegó a un acuerdo con Meta tras acuerdos similares anteriores con TikTok y YouTube. Jeffcott declaró: «Estamos comprometidos a mejorar la seguridad infantil en las aplicaciones de redes sociales y a responsabilizar a las empresas tecnológicas, y nos complace haber llegado a una solución justa para este asunto en nombre de nuestra clienta». No se revelaron los términos financieros del acuerdo, y Meta tampoco emitió un comentario inmediato al respecto.
Snap se enfrenta en solitario a la justicia
Con la salida de Meta del caso, la empresa Snap se encuentra en una situación delicada, ya que se espera que su director ejecutivo, Evan Spiegel, testifique en el juicio, que podría durar varias semanas. Si Spiegel comparece ante el tribunal, esta será la primera vez que el fundador de Snap asome en un juicio relacionado con la adicción a las redes sociales.
Por su parte, Snap defendió su postura afirmando que su plataforma «Snapchat» está diseñada de manera fundamentalmente diferente a las redes tradicionales. Un portavoz de la compañía explicó que la aplicación se abre directamente en la cámara en lugar de un «feed de noticias», y no depende de clasificaciones de publicaciones o métricas de comparación social que causan presión psicológica. La empresa añadió que ha implementado salvaguardas y herramientas educativas para proteger a los usuarios, considerando que las acusaciones malinterpretan la naturaleza del diseño de la plataforma.
¿Qué cambia prácticamente en el panorama legal de la tecnología?
Este acuerdo refleja la creciente presión sobre los gigantes tecnológicos para que reconsideren los algoritmos de participación (engagement algorithms) dirigidos a los adolescentes. Mientras que empresas como Meta y YouTube optan por acuerdos financieros para evitar revelar los secretos de sus algoritmos o políticas internas en juicios públicos, Snap parece haber decidido enfrentarse al proceso judicial para demostrar la diferencia en su modelo de negocio.
Este caso se enmarca en una serie de demandas judiciales; recientemente, Snap se enfrentó a otro acuerdo relacionado con el «filtro de velocidad» (speed filter), que fue acusado de incitar a conducir vehículos a velocidades peligrosas que provocaron accidentes mortales. Asimismo, con anterioridad se dictó un fallo judicial contra Meta y YouTube en un caso similar que las obligó a pagar 6 millones de dólares en indemnizaciones, lo que convierte a los acuerdos actuales en una estrategia defensiva para minimizar las pérdidas financieras y proteger la reputación institucional.