La empresa australiana LatConnect 60 firmó un contrato comercial con Transcelestial para proporcionar una estación de comunicaciones ópticas a bordo de la misión SWIRSAT-1, además de acceso a una red de estaciones terrestres ópticas encargadas de transferir datos desde la órbita hasta tierra y operar las estaciones. El acuerdo busca acelerar la transferencia de imágenes de teledetección al entorno de procesamiento de LatConnect 60 y posteriormente a sus clientes.
La estación admite velocidades de transferencia de hasta 10 gigabits por segundo, mientras que la red de Transcelestial cuenta actualmente con dos estaciones terrestres operativas en Singapur y España, con el objetivo de aumentar la cifra a cinco o seis estaciones para finales de 2026. Según el modelo de servicio, LatConnect 60 obtiene el terminal espacial, la conectividad terrestre, la transferencia de datos y la operación continua, en lugar de financiar, construir y obtener las licencias de su propio segmento de comunicaciones ópticas.
Una ruta de datos de mayor capacidad
El artículo explica que un enlace típico de banda X en un satélite pequeño opera a una velocidad aproximada de 100 megabits por segundo y puede transferir unos 5 gigabytes durante un paso de siete minutos. En cambio, el servicio óptico de Transcelestial, a 1 gigabit por segundo, transfiere unos 50 gigabytes durante el mismo periodo, mientras que la velocidad de 10 gigabits por segundo eleva la cantidad a unos 500 gigabytes.
Esta capacidad reviste especial importancia para la misión SWIRSAT, que depende de imágenes de alta resolución en el rango infrarrojo de onda corta, o SWIR. La transferencia de datos a mayor velocidad permite reducir la necesidad de comprimir las imágenes a bordo del satélite, un proceso que puede afectar al consumo energético y a la precisión de los datos antes de que lleguen a tierra.
¿Qué cambia en la práctica?
LatConnect 60 conservará los derechos de dirección de las misiones, la propiedad de los datos y el control de su entrega a los clientes, mientras que Transcelestial se encargará de la capa de transporte entre el satélite y el entorno de procesamiento. La empresa compara este acuerdo con proporcionar fibra óptica directa desde la órbita hasta tierra, pero sin los requisitos de licencia del espectro asociados a los enlaces de radiofrecuencia.
Según Transcelestial, el haz óptico estrecho y dirigido dificulta la interceptación de la señal y tampoco está expuesto a interferencias de radio de banda ancha del mismo modo que los enlaces inalámbricos tradicionales. La empresa afirma que su sistema de cifrado poscuántico, utilizado en producción desde marzo de 2026, añade una protección resistente a las amenazas cuánticas a nivel de las aplicaciones.
La distribución de estaciones terrestres en múltiples ubicaciones también puede respaldar la continuidad del servicio; si las condiciones meteorológicas dejan fuera de servicio una estación, la conexión puede dirigirse a otra o esperar hasta la siguiente ventana de paso. Según el artículo, la red utiliza velocidades de transferencia adaptativas y corrección de errores hacia adelante para mejorar el rendimiento a medida que cambia la geometría de la conexión durante el paso.
El siguiente paso para la constelación SWIRSAT
LatConnect 60 está construyendo una cadena integrada que incluye la dirección de misiones, la teledetección mediante satélites, el procesamiento a bordo, el análisis y la entrega directa de datos. La hoja de ruta contempla lanzar dos satélites SWIRSAT en el primer trimestre de 2027 y posteriormente alcanzar una constelación de 18 satélites para 2029. La constelación cuenta con el respaldo de la Agencia Espacial Australiana y del Gobierno de Australia Occidental.
El acuerdo representa la segunda misión australiana que utiliza un enlace óptico de Transcelestial, después de su integración con Gilmour Space. Una estación de Transcelestial ya entró en órbita y fue puesta en funcionamiento como parte de la misión 6G StarLab, mientras que la empresa tiene como objetivo producir más de 100 estaciones ópticas al mes en su propia instalación, lo que permitiría a la red prestar servicio a varias misiones simultáneamente.