La startup de tecnologías de defensa Castelion ha recaudado más de mil millones de dólares en una nueva ronda de financiación, mientras se prepara para ampliar la producción de su misil ofensivo hipersónico Blackbeard y desarrollar una gama más amplia de armas ofensivas y defensivas. La empresa afirmó que la ronda eleva su valoración a 13.000 millones de dólares, cuatro años después de su fundación.
La ronda Series C se anunció el 19 de agosto e incluye 800 millones de dólares en financiación mediante acciones, además de una línea de crédito renovable comprometida por valor de 250 millones de dólares. La ronda fue liderada por Strategic Investment Group, filial de JPMorganChase; Andreessen Horowitz; y fondos gestionados por Carlyle. También participaron Lightspeed Venture Partners, Lavrock Ventures, Altimeter, General Catalyst e Interlagos, además del nuevo inversor T. Rowe Price Associates.
Ampliación de la producción de Blackbeard
Castelion pretende utilizar la financiación para ampliar la producción de Blackbeard en su complejo de fabricación del condado de Sandoval, en Nuevo México. También acelerará el trabajo en un arma de precisión de largo alcance y en sistemas defensivos destinados a la defensa aérea y antimisiles.
Esto ocurre mientras el Departamento de Defensa de Estados Unidos impulsa una producción más rápida y en mayores cantidades de misiles y municiones. Los conflictos recientes han puesto de manifiesto las presiones sobre las reservas de armas estadounidenses y sobre la capacidad industrial, lo que ha llevado al Departamento de Defensa a buscar nuevos proveedores en un mercado dominado durante mucho tiempo por las empresas tradicionales de defensa.
Castelion fue fundada en 2022 por Bryon Hargis, Sean Pitt y Andrew Kreitz, tres antiguos responsables de SpaceX cuyas experiencias abarcan los satélites de seguridad nacional, las ventas de lanzamientos y la financiación. La empresa intenta aplicar elementos del modelo de desarrollo de SpaceX a la producción de misiles, incluida la integración vertical, las pruebas repetidas del hardware y el diseño de productos adaptado a una fabricación a altas tasas.
Contratos militares y camino hacia el servicio
Castelion afirmó que ha obtenido contratos militares estadounidenses por un valor superior a 500 millones de dólares durante los últimos 18 meses. La Marina de Estados Unidos es hasta ahora el principal cliente de la empresa: le concedió unos 50 millones de dólares en febrero para impulsar Blackbeard hacia una capacidad operativa inicial, y posteriormente un contrato de aproximadamente 105 millones de dólares en abril para integrar, probar y certificar el arma en cazas F/A-18E/F Super Hornet.
En junio, la Marina emitió una solicitud de precio fijo por valor de 23,4 millones de dólares para comprar 50 misiles Blackbeard en fase de preproducción, junto con 50 contenedores para transporte y almacenamiento. En mayo, el Departamento de Defensa de Estados Unidos también firmó con la empresa un acuerdo marco que contempla un contrato de producción de dos años, con un mínimo de 500 misiles al año tras superar con éxito las pruebas y la verificación.
¿Qué cambia en la práctica?
Según informes, el coste previsto del misil es de unos 384.000 dólares, frente a los millones o decenas de millones de dólares que cuestan algunas armas hipersónicas estadounidenses actuales. Si Castelion logra mantener ese precio en la producción a gran escala, podría reducirse la barrera financiera para adquirir mayores cantidades de estas armas, lo que cambiaría la economía de los ataques de largo alcance.
Sin embargo, esta promesa todavía no se ha demostrado en la producción en serie. Blackbeard aún necesita procesos de integración, pruebas de vuelo y certificación antes de su entrada en servicio prevista para 2027, y la empresa también debe demostrar que puede mantener las tasas de producción y el coste anunciados una vez superada la fase de prototipos. Castelion había recaudado en diciembre de 2025 una financiación Series B de 350 millones de dólares.