La empresa emergente Elve, con sede en California, anunció la calificación de una familia de amplificadores de tubo de onda progresiva (Traveling Wave Tube Amplifier o TWT) de ondas milimétricas y 100 vatios para su uso en vuelos espaciales. La calificación abarca las duras condiciones ambientales asociadas al espacio, lo que allana el camino para trasladar la tecnología de la fase de desarrollo del hardware a las pruebas en una misión espacial.
Diana Gamzina, directora ejecutiva de la empresa, afirmó que Elve no ha calificado un solo producto, sino una familia de productos de 100 vatios. Explicó que este logro se consiguió con el apoyo de la financiación del programa de Investigación de Innovación para Pequeñas Empresas de la Fuerza Espacial de Estados Unidos (U.S. Space Force Small Business Innovation Research).
El siguiente paso: una prueba orbital operativa
Elve planea demostrar su tecnología durante un año a bordo de una nave espacial operativa, según Gamzina, quien recalcó que la próxima misión no será una simple demostración experimental. En el material, la empresa no proporcionó detalles adicionales sobre el nombre de la nave, la fecha de lanzamiento o la misión que albergará la prueba.
Los amplificadores TWT elevan la potencia de las señales de alta frecuencia, mientras que las ondas milimétricas se refieren a bandas de frecuencia que pueden permitir la transmisión de grandes cantidades de datos. Según Gamzina, disponer de amplificadores de alta potencia en estas frecuencias podría aumentar el ancho de banda disponible para los enlaces de comunicación ascendentes y descendentes en las constelaciones de satélites, y también podría ayudar a los satélites de observación a enviar sus datos a la Tierra con mayor rapidez.
¿Qué cambia en la práctica?
La importancia de la calificación radica en que el diseño de amplificadores para sistemas espaciales requiere hardware capaz de soportar el entorno operativo antes de ser aprobado para una misión real. Elve afirma que sus productos tienen como objetivo un precio que permita integrarlos en el diseño de sistemas, aprovechando la eficiencia de los amplificadores de tubo de onda progresiva frente a la tecnología alternativa de amplificadores de potencia de estado sólido.
La calificación por sí sola no significa que la tecnología haya demostrado plenamente su rendimiento en órbita; la prueba operativa prevista sigue siendo la etapa en la que la empresa verificará su uso en una nave espacial real. Por ello, el logro actual se centra en la preparación del hardware para el entorno espacial, y no en el anuncio de un servicio de comunicaciones o de un sistema espacial completo.
Antecedentes de la empresa
Gamzina fundó Elve en 2020, después de trabajar en el Centro de Investigación de Ondas Milimétricas de la Universidad de California en Davis, en el Stanford Linear Accelerator Center y en la Agencia Espacial Europea. La empresa pretende rediseñar los amplificadores de ondas milimétricas y reducir su coste. Elve también recaudó 15 millones de dólares en financiación en 2024.
Abi Sivananthan, vicepresidente de tecnología de In-Q-Tel, una empresa de capital riesgo sin ánimo de lucro centrada en la seguridad de Estados Unidos y sus aliados y uno de los inversores de Elve, afirmó que la preparación de los productos para el espacio respalda misiones de despliegue rápido a gran escala. Por su parte, Jennifer Salmon, directora de producto de Elve, describió la calificación como una verificación de la idoneidad del hardware para entornos extremos y como un paso previo a la demostración orbital final.