La empresa turca Makine ve Kimya Endüstrisi (MKE) comenzó a integrar el sistema de defensa aérea de corto alcance multicapa MKE TOLGA en buques, después de instalar una versión equipada con un sistema de estabilización en el buque TCG Beykoz. El director general de la empresa, İlhami Kılıç, declaró que las pruebas de la versión de dos cañones de las torres de 20 milímetros se realizarán el mes siguiente, en un paso que amplía el uso del sistema de las aplicaciones terrestres a las plataformas navales.
Las declaraciones se produjeron durante el evento TEKNOFEST Mavi Vatan, celebrado en el Mando del Astillero de Gölcük, donde MKE presentó una serie de productos navales y de defensa. La participación incluye el sistema TOLGA, la mina naval inteligente MALAMAN, el vehículo naval no tripulado suicida PİRANA, el cañón naval nacional Denizhan-76 y la munición MKE BALKIN.
Respuesta a amenazas pequeñas y lentas
Según Kılıç, se instalaron torres de 20 milímetros a ambos lados del buque, y los radares de TOLGA y el sistema de mando y control se encargarán de operarlas. Inicialmente, el buque recibió una versión de un solo cañón, mientras que ahora se avanza hacia una versión de dos cañones que será sometida a pruebas próximamente.
Esta configuración está destinada a amenazas que incluyen drones suicidas y vehículos navales no tripulados suicidas. Kılıç explicó que los sistemas navales destinados habitualmente a detectar objetivos aéreos de alta velocidad pueden tener dificultades para detectar drones pequeños y lentos, mientras que los pequeños vehículos navales podrían no producir una firma radar suficiente que permita rastrearlos y enfrentarlos.
¿Qué cambia en la práctica?
La integración de TOLGA en el TCG Beykoz representa una prueba de una solución de corto alcance destinada a cubrir una brecha diferente de la que cubren los sistemas tradicionales de interceptación de misiles de crucero. Según la descripción de la empresa, el sistema añade al buque una capacidad dirigida contra objetivos de baja altitud y pequeño tamaño, incluidas las amenazas procedentes del aire o de la superficie del mar. Kılıç declaró que el trabajo comenzó con las Fuerzas Navales turcas, con la posibilidad de trasladar posteriormente el sistema a otros buques.
El responsable también señaló que TOLGA podría integrarse en el futuro en buques civiles, pero que ello requeriría abordar las restricciones normativas internacionales. MKE afirma que el Ministerio de Transporte e Infraestructura de Turquía está debatiendo la necesidad de plantear la cuestión ante la Organización Marítima Internacional, en un contexto de aumento de los costes de seguro para los buques que transitan por rutas expuestas a ataques de drones y vehículos navales no tripulados. Esto no significa que la integración del sistema en buques civiles esté actualmente disponible; sigue dependiendo de las normativas y las autorizaciones.
Otros productos navales en desarrollo o en proceso de incorporación
Kılıç mencionó que se firmó el contrato de producción en serie de la mina inteligente MALAMAN y que continúan los procedimientos para incorporarla al inventario, junto con el desarrollo de diferentes versiones, incluida una mina naval fija. También declaró que el cañón Denizhan-76 se exportó a Rumanía e Indonesia, y que MKE comenzó a producir cañones navales de 127 milímetros, con la intención de incorporarlos a fragatas de la clase Tepe.
En cuanto al vehículo naval no tripulado PİRANA, afirmó que puede realizar operaciones a una distancia de hasta 200 millas náuticas y que puede controlarse desde vehículos terrestres o aéreos no tripulados, o desde buques. Según las declaraciones, se firmó un contrato para incorporar dos sistemas de este tipo al inventario de las Fuerzas Navales, y las fases de entrega y pruebas deberán completarse antes de su incorporación definitiva.