Después de conducir la Can-Am Pulse durante una distancia total de 570 kilómetros, que incluyó calles urbanas y carreteras más rápidas, bajo la lluvia y con tiempo caluroso, tanto de día como de noche, la reseña de Electrek concluyó que la motocicleta cumple claramente la función para la que fue diseñada: los desplazamientos diarios dentro de la ciudad. Sin embargo, no intenta ni puede ser, en la práctica, una motocicleta adecuada para viajes largos.
Un sistema compacto con capacidades prácticas
La Pulse utiliza un motor eléctrico Rotax E-Power con una potencia máxima de 47 CV (35 kilovatios), una potencia continua de 27 CV (20 kilovatios) y un par de 53 libras-pie (72 newton-metros), disponible desde 0 hasta 4.600 revoluciones por minuto. El motor se conecta directamente a la rueda trasera mediante una transmisión de una sola velocidad y sin embrague.
La motocicleta pesa 390 libras (177 kilogramos) y alcanza una velocidad máxima de 129 kilómetros por hora, mientras que necesita 3,8 segundos para acelerar de 0 a 100 kilómetros por hora. Colocar la batería dentro del chasis de la motocicleta ayuda a mantener bajo el centro de gravedad, lo que, según la reseña, se traduce en facilidad para mantener el equilibrio y adaptarse rápidamente a la motocicleta.
La motocicleta utiliza una batería con refrigeración líquida de 8,9 kilovatios-hora, la misma batería empleada en la Can-Am Outlander Electric y la Origin. La reseña señala que la batería se integra con el cargador interno y el inversor en un conjunto compacto. La posibilidad de utilizar celdas cilíndricas de formato 2170, basándose en la patente BRP número WO2023073665A1, sigue siendo una deducción no confirmada, ya que la reseña no verificó las especificaciones de las celdas mediante un desmontaje directo.
La autonomía y la carga determinan el ámbito de uso
Can-Am anuncia una autonomía de hasta 160 kilómetros en ciudad y de aproximadamente 130 kilómetros según el ciclo combinado WMTC. Durante la prueba, la autonomía real en ciudad alcanzó 140 kilómetros al circular por carreteras cuya velocidad no superaba los 70 kilómetros por hora. Sin embargo, la cifra descendió a unos 80 kilómetros en autopista a una velocidad de 100 kilómetros por hora.
La eficiencia varía considerablemente según la vía: el probador registró 53,4 vatios-hora por kilómetro en calles urbanas, 112 vatios-hora por kilómetro en autopista y 70,2 vatios-hora por kilómetro en carreteras secundarias. La Pulse utiliza un conector J1772 y un cargador interno de 6,6 kilovatios, lo que permite cargar la batería del 20 % al 80 % en aproximadamente 50 minutos, o cargarla por completo en unos 90 minutos mediante Level 2. Level 1 requiere hasta cinco horas.
Estas cifras son adecuadas para una motocicleta urbana de uso diario, pero hacen que los viajes largos no resulten prácticos. La ausencia de carga rápida DC es la mayor carencia técnica de la motocicleta desde el punto de vista del probador; disponer de una carga del 0 % al 80 % en 20 o 25 minutos habría ampliado el uso a los viajes de fin de semana y reducido el impacto de que el cargador del lugar de trabajo estuviera averiado u ocupado.
Experiencia de conducción y seguridad
El probador elogió la respuesta del sistema de propulsión, la agilidad y la facilidad de control de la motocicleta. El mando giratorio permite aumentar la aceleración al girarlo en una dirección y aumentar la regeneración al girarlo en la otra, con tres niveles de regeneración al soltar el acelerador: apagada, estándar y alta.
La motocicleta incluye cuatro modos de conducción: ECO, Normal, Rain y Sport+. El modo Rain reduce la respuesta del acelerador y mejora el control de tracción en condiciones resbaladizas. El probador también describió el sistema de control de tracción como rápido al responder sobre superficies irregulares y carreteras mojadas. El sistema de frenado recibió una valoración positiva, con la combinación del ABS y el control de tracción para motocicletas MTC proporcionando una mayor estabilidad.
Los retrovisores eran grandes y claros, y la pantalla resultaba fácil de leer incluso al conducir de noche. El claxon compensaba en gran medida el menor ruido del motor eléctrico a la hora de advertir a los peatones. En cambio, el asiento no era del todo adecuado para viajes largos; después de conducir durante cuatro horas, el probador estaba preparado para bajarse.
Software y comodidad diaria
La pantalla ofrece varios diseños, y la estimación de autonomía era lo bastante fiable para planificar el uso diario, pero el probador habría preferido ver directamente el porcentaje de carga de la batería en lugar de depender únicamente de la estimación de autonomía. También observó una respuesta relativamente lenta de la interfaz de usuario, más evidente al utilizar Apple CarPlay.
CarPlay ofrece una utilidad real para desplazarse por la ciudad, pero requiere conectar el teléfono mediante USB y emparejar unos auriculares Bluetooth con la motocicleta antes de activarlo, incluso cuando el usuario solo quiere mostrar el mapa. Además, resulta difícil controlarlo mediante los botones del manillar, mientras que tocar la pantalla durante la conducción, especialmente con guantes puestos, no es una opción práctica.
El espacio de almacenamiento es limitado, con un compartimento pequeño que incluye un puerto USB-A. Se pueden añadir alforjas, un baúl superior, un segundo asiento y una bolsa para el depósito mediante el sistema LinQ propio de Can-Am. La reseña también registró una pequeña observación sobre la dificultad para abrir y cerrar el cierre del compartimento de almacenamiento.
¿Por qué importa esta valoración?
El valor de la Pulse comienza por la claridad de su especialización. Con un precio de 10.999 dólares estadounidenses (14.299 dólares canadienses) para la versión estándar, el artículo afirma que es ligeramente más barata que la Zero S, cuyo precio comienza en 13.495 dólares (20.395 dólares canadienses), y que la LiveWire S2 Del Mar, con un precio de 11.999 dólares (16.799 dólares canadienses). Según el texto, el precio del modelo 2026 también se redujo hasta en 3.000 dólares estadounidenses (4.000 dólares canadienses).
Sin embargo, la comparación de precios no elimina la diferencia de categoría: la Pulse es más pequeña y tiene menos potencia y capacidad que sus rivales, a cambio de un menor peso y un enfoque más marcado en la ciudad. También se distingue por una batería y un sistema de propulsión con refrigeración líquida, además de una cadena encerrada en una carcasa con baño de aceite en lugar de una correa de transmisión. No obstante, la reseña plantea una pregunta legítima sobre si merece la pena asumir el coste de la refrigeración líquida cuando no existe carga rápida DC para aprovecharla plenamente.
La conclusión final aquí es la opinión del probador y no un veredicto general: la Pulse es una opción sólida para quien quiera una motocicleta eléctrica ágil para desplazamientos urbanos habituales, pero no es una solución integral. Su éxito comercial dependerá de si los compradores objetivo aceptan esta especialización y de si Can-Am añadirá posteriormente un puerto NACS y carga rápida para aliviar la mayor limitación del producto.