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Aerospace prueba satélites DiskSat planos como preparación para operar en la órbita terrestre baja muy baja

Aerospace Corp. continúa probando cuatro satélites DiskSat construidos con una forma de disco no convencional después de su lanzamiento a bordo de un cohete Rocket Lab Electron, con planes para reducir sus órbitas a menos de 300 kilómetros mediante propulsión eléctrica. El experimento reveló desafíos en la gestión térmica y energética, entre ellos la avería de tres baterías, pero aún tiene como objetivo completar las metas de la misión.

2026-08-24
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certi.news Editorial Team
Aerospace prueba satélites DiskSat planos como preparación para operar en la órbita terrestre baja muy baja

La empresa estadounidense Aerospace Corp. continúa probando la operatividad de sus satélites planos DiskSat en la órbita terrestre baja, después de lanzar cuatro de ellos en diciembre a bordo de un cohete Rocket Lab Electron. Los satélites fueron desplegados desde un dispensador diseñado específicamente por la empresa para la misión, a una altitud de 550 kilómetros, mientras los ingenieros trabajan actualmente en la activación de los sistemas de propulsión eléctrica Nano Field Emission Electric Propulsion de la empresa Enpulsion.

Los satélites DiskSat pesan aproximadamente 17 kilogramos cada uno y están diseñados con forma de disco de un metro de diámetro y 2,5 centímetros de grosor. Debido a la resistencia atmosférica, los satélites descienden lentamente desde su órbita actual, pero el siguiente objetivo es utilizar la propulsión para reducir su altitud y mantenerlos en una órbita terrestre muy baja, es decir, a una altura inferior a 300 kilómetros.

Un diseño que obliga a reconstruir los sistemas

Los DiskSat difieren radicalmente de los satélites pequeños tradicionales. Su estructura se fabricó con láminas compuestas de fibra de carbono adheridas a un núcleo de aluminio con estructura de panal. Esta forma inusual obligó a los ingenieros de Aerospace a rediseñar o modificar los sistemas de gestión de energía, comunicaciones, control de actitud y control térmico.

Darren Rowen, ingeniero jefe de la misión de demostración, afirmó que DiskSat representa el mayor avance en satélites empaquetados en contenedores desde la aparición de los CubeSats a principios de la década de 2000. Sin embargo, la primera fase en órbita reveló que la mayoría de los componentes de la misión eran nuevos, incluida la plataforma, el dispensador, la radio de banda S y la red de estaciones terrestres, lo que impuso una curva de aprendizaje pronunciada al equipo de operaciones.

Problemas térmicos y baterías dañadas

El control térmico fue uno de los principales desafíos, ya que los propulsores, las cargas útiles, los sensores de seguimiento estelar y otros componentes estaban instalados en las superficies exteriores de los satélites. Los ingenieros tuvieron que desarrollar soluciones para evitar que estos componentes quedaran expuestos a temperaturas excesivamente altas o bajas. El equipo también detectó, después de llegar a la órbita, una filtración de luz que afectaba a los sensores de seguimiento estelar, y resolvió el problema modificando los procedimientos operativos de la misión.

El problema de mayor impacto estuvo relacionado con los calentadores de las baterías, que consumían energía de forma desigual debido a un fallo en su diseño. Los ingenieros lograron mitigar el fallo mediante software, pero la modificación no se cargó ni se aplicó por completo hasta después de que dos baterías del satélite DiskSat C y una batería del DiskSat A dejaran de funcionar permanentemente, según el documento presentado por el equipo de la misión en la Conferencia de Satélites Pequeños de 2026.

¿Qué significa esto para la tecnología?

El experimento demuestra que miniaturizar un satélite y cambiar su forma no se limita a reorganizar los componentes, sino que requiere rediseñar los sistemas de energía, comunicaciones y control térmico, así como los mecanismos de despliegue y operación. Trabajar en una órbita inferior a 300 kilómetros ofrece un objetivo práctico para probar este diseño, pero también expone los sistemas a un entorno operativo más sensible a la resistencia atmosférica, lo que explica la importancia de la propulsión utilizada para reducir y mantener la órbita.

A pesar de la pérdida de tres baterías, Aerospace afirmó que la misión sigue encaminada a lograr todos sus objetivos. La fuente no ofrece detalles sobre el rendimiento final de los propulsores ni sobre el tiempo necesario para alcanzar la órbita muy baja, por lo que estos puntos siguen abiertos hasta que se completen las pruebas.

Transferencia de la tecnología al mercado

La misión no se limita a demostrar el concepto dentro de Aerospace. Las empresas Neumann Space, Orbotic Systems y Satlyt han firmado acuerdos de licencia comercial para la tecnología DiskSat, mientras que otras empresas han mostrado interés en ella. Catherine Venturini, investigadora principal de la misión de demostración, considera que el éxito del proyecto también se mide por su capacidad para construir una base industrial que permita a otras empresas desarrollar sus propios satélites DiskSat.

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Lo que necesitas saber

Aerospace está probando cuatro satélites DiskSat planos lanzados a una altitud de 550 kilómetros, con el objetivo de reducir su órbita mediante propulsión eléctrica hasta una órbita terrestre muy baja por debajo de los 300 kilómetros. Las pruebas revelaron desafíos térmicos y un problema en los calentadores de las baterías que provocó la avería de tres baterías, pero la empresa afirma que la misión aún puede cumplir sus objetivos.

  • Aerospace lanzó cuatro satélites DiskSat, cada uno con un peso aproximado de 17 kilogramos, con forma de disco de un metro de diámetro y 2,5 centímetros de grosor.
  • Los satélites utilizan propulsores Nano Field Emission Electric Propulsion de Enpulsion para reducir y mantener la órbita por debajo de los 300 kilómetros.
  • El diseño plano obligó a rediseñar los sistemas de energía, comunicaciones, control de actitud, gestión térmica y los mecanismos de despliegue.
  • Los problemas térmicos y las filtraciones de luz afectaron a los sensores de seguimiento estelar; algunos se solucionaron modificando los procedimientos operativos.
  • Un defecto en el diseño de los calentadores de las baterías provocó la avería permanente de las baterías de DiskSat C y de una batería de DiskSat A.
  • Neumann Space, Orbotic Systems y Satlyt firmaron acuerdos de licencia comercial para la tecnología DiskSat.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es el objetivo de la misión DiskSat?

Probar la operatividad de satélites planos y reducirlos mediante propulsión eléctrica hasta una órbita terrestre muy baja, por debajo de los 300 kilómetros de altitud.

¿Cuáles fueron los principales problemas que aparecieron en órbita?

Surgieron desafíos de gestión térmica, filtraciones de luz que afectaron a los sensores de seguimiento estelar y un fallo en los calentadores de las baterías que provocó la avería de tres baterías.

¿Qué empresas obtuvieron licencias para la tecnología DiskSat?

Neumann Space, Orbotic Systems y Satlyt.

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