El servicio Tesla Robotaxi en Texas afronta una serie de experiencias de uso problemáticas, según relatos publicados por usuarios que se describen a sí mismos como partidarios de Tesla o propietarios habituales de sus vehículos. Las quejas se refieren a estimaciones de tiempo poco razonables, fallos para llegar a los puntos de recogida y entrega, y la necesidad de completar el viaje mediante otro medio de transporte.
Un viaje corto con una estimación de tiempo larga
El 22 de agosto, Reggie Overton, quien se describe en su perfil como “Tesla Ambassador” y especialista en administración de empresas, además de contar con una certificación en inteligencia artificial y aprendizaje automático, publicó los detalles de un viaje que supuestamente debía cubrir una distancia de solo 2,3 millas. La aplicación Robotaxi estimó inicialmente que el viaje tardaría una hora y seis minutos.
Después de contactar con el servicio de atención, le dijeron que lo que aparecía en la aplicación se debía a un fallo. La estimación descendió temporalmente a 16 minutos, pero la ruta real no cambió, antes de volver a subir a 57 minutos. Overton afirmó que el representante de atención confirmó que veía la misma estimación, pero no pudo redirigir el vehículo y sugirió limitarse a dejar una valoración del servicio.
El grupo cambió su destino, luego abandonó el vehículo y solicitó un Uber para completar el trayecto. Overton dijo que inicialmente no recibió ningún reembolso. Después de que su publicación superara las 630.000 visualizaciones, la cuenta oficial de Robotaxi respondió que Tesla había reembolsado el importe del viaje más tarde ese mismo día y que continuaría mejorando la experiencia de los pasajeros.
Los problemas de recogida y entrega se repiten
Otro relato corresponde a una cuenta de Dallas cuyo propietario se describe como dueño de cuatro vehículos Tesla y afirma que documenta los fallos dentro del pequeño ámbito de servicio adoptado por la empresa. El 17 de agosto, afirmó que el vehículo lo dejó a tres millas de su automóvil debido a la hora avanzada, y que el servicio de atención le informó de que no podía hacer nada porque el periodo de funcionamiento del vehículo ya había terminado. La aplicación también mostraba que el destino superaba el tiempo de funcionamiento restante del vehículo, fijado a las 21:30.
En viajes posteriores, el usuario afirmó que el vehículo se equivocó en el punto de entrega y que el servicio de atención tuvo que guiarlo manualmente hasta el destino. En otro caso, el vehículo continuó pasando de largo junto a los pasajeros en el punto de llegada, lo que los llevó a abandonar el viaje y caminar. También publicó un vídeo que, según dijo, mostraba un vehículo Robotaxi atascado en mitad de la carretera, mientras seguía dando vueltas sin completar la entrega.
¿Qué importancia práctica tiene?
Estos hechos, si se confirman a mayor escala, indican que el desafío no se limita a la capacidad del vehículo para conducir, sino que también incluye los elementos del servicio que lo rodean: la planificación de rutas, la determinación de los puntos de recogida y entrega, los límites de funcionamiento por horario y el mecanismo de intervención del servicio de atención cuando falla un viaje. Esto cobra mayor importancia porque el servicio se ofrece a los pasajeros como un medio de transporte de pago, no simplemente como una experiencia tecnológica.
El artículo señala que Tesla lanzó Robotaxi en Dallas y Houston dentro de zonas geográficas limitadas en abril, y también relaciona algunos casos con la dependencia del servicio de la intervención humana remota para completar viajes que el vehículo no consigue realizar por sí solo. Según las cifras citadas por la fuente, Tesla confirmó haber registrado 380.000 millas sin supervisión entre enero y julio del mismo año. La fuente también lo compara con el servicio de Waymo, que realiza más de 500.000 viajes pagados sin conductor cada semana en más de diez ciudades estadounidenses, con la advertencia de que la comparación procede de Electrek y no constituye aquí una evaluación independiente.
Lectura de certi.news
El aspecto más importante de estas quejas es que proceden de usuarios entusiastas de la marca, no solo de críticos anónimos. No obstante, las pruebas presentadas siguen siendo testimonios individuales y vídeos publicados en cuentas personales, por lo que por sí solas no bastan para medir la tasa total de fallos del servicio. Las preguntas abiertas se refieren a la frecuencia con que se repiten estos casos, a la forma en que Tesla gestiona las solicitudes de reembolso y la asistencia, y a si la empresa ampliará el ámbito de funcionamiento antes de resolver los problemas de entrega y de intervención humana. La eficacia del servicio también será sometida a una prueba adicional con la proximidad del evento Cybercab, previsto para el 3 de septiembre en la ciudad de Austin, según la fuente.