Los datos analizados por The Adecco Group no apuntan a una única ola de pérdida de empleos debido a la inteligencia artificial, sino a una transformación continua de las tareas dentro de las profesiones, de las competencias requeridas y de la forma de organizar el trabajo. Según el informe On the Threshold: AI, the Future of Work and the Rise of Hybrid Labor Markets, el impacto actual se concentra en la automatización o el apoyo de determinadas tareas, mientras que las tareas que requieren criterio, comprensión del contexto y relaciones humanas siguen dependiendo más de los trabajadores.
Nuevas oportunidades frente a la presión sobre los empleos iniciales
Los datos de LinkedIn incluidos en el informe indican que, entre 2023 y 2025, la inteligencia artificial contribuyó a generar alrededor de 1,3 millones de oportunidades laborales directas y 600.000 indirectas, con un total aproximado de 1,9 millones de oportunidades. El informe también cita un análisis del Banco Central Europeo según el cual las empresas que utilizan intensivamente la inteligencia artificial o invierten en ella tienden a contratar a un mayor número de trabajadores.
Sin embargo, este efecto no se distribuye de manera equitativa. Desde la expansión de las herramientas de inteligencia artificial generativa, se registró una disminución relativa del 16% en la contratación de trabajadores de entre 22 y 25 años en ámbitos más expuestos a la tecnología, como el desarrollo de software y el servicio de atención al cliente. En cambio, la prima salarial asociada a poseer competencias en inteligencia artificial alcanzó el 56%, según los datos de PwC citados por el informe, mientras que hasta ahora no se ha producido un cambio significativo en los niveles salariales generales.
La preparación de los empleados no iguala la disposición de las organizaciones
En el estudio Humanity at Work: How to Thrive in the AI Era, que encuestó a 37.500 empleados en 31 países y 21 sectores, el 87% de los participantes afirmó que creía ser capaz de adaptarse a los cambios que provocará la inteligencia artificial. El 81% indicó que invierte parte de su tiempo personal en adquirir nuevas competencias, mientras que el 83% afirmó estar dispuesto a asumir una mayor responsabilidad por el desarrollo de sus capacidades en el futuro.
No obstante, las organizaciones parecen menos preparadas. En el estudio The Human Premium: Leadership Beyond the Algorithm, que incluyó a 2.000 directivos ejecutivos de 13 países, el 45% de los directivos esperaba que la inteligencia artificial se convirtiera en una parte integral del flujo de trabajo durante los próximos doce meses. Pero solo el 22% confía mucho en la capacidad de sus organizaciones para desarrollar las competencias requeridas en el futuro, mientras que apenas el 36% considera que sus empresas explican claramente las oportunidades que la inteligencia artificial ofrecerá a los empleados.
¿Qué significan los resultados en la práctica?
Los resultados de Turquía muestran una preparación superior a la media mundial en algunos indicadores: el 91% de los trabajadores de ese país afirmó ser capaz de adaptarse a los cambios relacionados con la inteligencia artificial, y el 87% dijo estar dispuesto a asumir una mayor responsabilidad por el desarrollo de sus competencias, cuatro puntos porcentuales por encima de la media mundial en ambos casos. Además, el 79% de los trabajadores en Turquía considera que sus conocimientos sobre inteligencia artificial superan la formación que les ofrecen sus empleadores, frente al 71% a nivel mundial.
The Adecco Group confirma que aumentar la productividad de un empleado mediante una herramienta de inteligencia artificial no se traduce automáticamente en un incremento equivalente a nivel de la empresa. Para generar valor real, las organizaciones deben rediseñar los flujos de trabajo, las funciones de los empleados, los procesos de toma de decisiones y los modelos de competencias. Esto desplaza la competencia de la mera posesión de modelos de inteligencia artificial hacia la velocidad con la que se reconstruye la organización en torno a su uso.
Cuatro posibles trayectorias para el mercado laboral
El informe plantea cuatro escenarios para la próxima década. En el escenario Flourishing Economy, la inteligencia artificial apoya el trabajo humano y el empleo se mantiene elevado, mientras los empleados pasan a desempeñar tareas relacionadas con el criterio, la creatividad y la gestión de las relaciones. En Capital Rules, la automatización se acelera y provoca la pérdida de empleos rutinarios, pero el acceso fácil a la tecnología favorece la aparición de nuevas empresas y modelos de negocio.
Por su parte, Walled Garden supone la continuidad del trabajo híbrido bajo el control de un número limitado de grandes plataformas, lo que mantiene en gran medida el empleo, pero limita la movilidad de los trabajadores y el emprendimiento. Deus Ex Machina describe el escenario más negativo, en el que el control tecnológico se concentra en un reducido número de empresas y la automatización sustituye una parte considerable del trabajo humano. The Adecco Group considera, basándose en los datos históricos y los indicadores actuales, que este escenario es menos probable que las demás alternativas.
Análisis de certi.news: El valor principal de estos resultados es que trasladan el debate de la pregunta «¿La inteligencia artificial eliminará empleos?» a una cuestión más práctica: ¿quién tiene la capacidad de redistribuir las tareas y desarrollar las competencias? Las cifras no demuestran que la inteligencia artificial vaya a crear más empleos de los que elimina en todos los mercados, pero sí muestran que los beneficios y las presiones se distribuyen de manera desigual, especialmente entre los trabajadores que se encuentran al inicio de su trayectoria y las empresas que todavía no han rediseñado sus procesos.