El aeropuerto de Zúrich, en Suiza, ha comenzado a operar dos autobuses eléctricos completamente autónomos dentro de sus instalaciones, en un paso notable porque ambos vehículos funcionan sin conductor ni supervisor de seguridad a bordo. La operación se realiza conforme al nivel 4 de conducción autónoma, lo que convierte el proyecto en una de las primeras pruebas europeas de este nivel en un entorno aeroportuario real, según la información publicada por la fuente.
El proyecto se desarrolló en colaboración con la empresa china WeRide, especializada en vehículos autónomos, y comenzó en marzo de 2025. Los dos autobuses se sometieron a pruebas graduales diseñadas para verificar que cumplían los requisitos reglamentarios, las condiciones de seguridad y las exigencias técnicas asociadas al funcionamiento de sistemas de nivel 4 en la Unión Europea.
Operación inicial sin pasajeros
Aunque los vehículos pueden funcionar sin un supervisor de seguridad dentro del habitáculo, la primera fase no transportará pasajeros. Raphaël Glaesener, director sénior de innovación de Zurich Airport Ltd, afirmó que los primeros trayectos se realizarán nuevamente sin pasajeros, y que los empleados podrán utilizar los autobuses aproximadamente cuatro semanas después del inicio de la operación de prueba.
La ausencia de personal humano dentro del vehículo no significa que desaparezca por completo la supervisión humana. Los dos autobuses estarán sometidos a monitorización remota, con la posibilidad de intervención humana mediante control remoto cuando sea necesario. Además, cada uno de los socios del proyecto, Swissport y Krummen Kerzers, proporcionará un supervisor específico para las operaciones remotas.
Una ruta limitada dentro de las operaciones aeroportuarias
La operación forma parte de un programa piloto más amplio cuyo objetivo es apoyar la electrificación de las operaciones habituales del aeropuerto y reducir sus emisiones. Inicialmente, los dos autobuses funcionarán como medio de transporte para empleados en una ruta específica que no se cruza con las calles de rodaje ni con las pistas, lo que limita la complejidad del entorno operativo en comparación con las rutas abiertas de transporte de pasajeros.
Según Coralie Klaus Boecker, responsable de ZRH Innovation Hub en Flughafen Zürich AG, la automatización gradual de los vehículos puede ayudar a los aeropuertos a hacer frente a la creciente escasez de mano de obra cualificada. La dirección del aeropuerto considera que establecer pronto el marco operativo y normativo prepara las condiciones necesarias para utilizar vehículos automatizados de forma segura, tanto para el aeropuerto como para sus socios.
¿Por qué es importante esta noticia?
El cambio práctico no consiste únicamente en añadir autobuses eléctricos, sino en trasladar la prueba de la conducción autónoma desde el ámbito de los ensayos con un supervisor dentro del vehículo a una operación de campo de nivel 4 con supervisión remota. Esto ofrece a los aeropuertos la oportunidad de evaluar la automatización en tareas repetitivas y de ruta definida, manteniendo la intervención humana como plan de respaldo.
Sin embargo, el alcance de la prueba sigue siendo limitado: la operación inicial se realizará sin pasajeros y la ruta no se cruza con las pistas ni con las calles de rodaje de las aeronaves. Además, la fuente no especifica el número de trayectos, la duración total del programa ni los criterios para pasar a una operación más amplia. Por tanto, el proyecto por sí solo no demuestra que el nivel 4 esté preparado para funcionar en todos los entornos aeroportuarios, sino que ofrece una prueba estructurada de un caso de uso específico bajo supervisión remota.