El Tribunal de Apelaciones de Estados Unidos para el Quinto Circuito rechazó el intento de Emmerich Newspapers de hacer responsable directamente a un sitio agregador por una infracción de derechos de autor debido a que publicaba enlaces a artículos del periódico. El tribunal concluyó que un sitio que dirige el navegador del usuario a solicitar una copia del contenido desde los servidores del titular de los derechos de autor no transmite ni comunica por sí mismo la obra al público.
El caso se enmarca en la disputa Emmerich Newspapers v. Particle Media, y la organización Electronic Frontier Foundation (EFF), junto con organizaciones de interés público y asociaciones comerciales, había presentado un escrito ante el tribunal instándolo a rechazar la teoría del periódico. Según esa teoría, cuando el sitio agregador muestra enlaces a artículos protegidos, en la práctica ha mostrado esos artículos y puede ser considerado directamente responsable de su copia o exhibición.
Una nueva prueba con un resultado práctico similar
Durante aproximadamente dos décadas, los tribunales estadounidenses han aplicado la llamada «prueba del servidor» para determinar quién es responsable de la puesta a disposición ilícita: la responsabilidad directa suele recaer en la entidad que controla el servidor que aloja la obra protegida, no en el usuario o el sitio que dirige a otros hacia ella. Sin embargo, el Quinto Circuito rechazó adoptar esta prueba en su formulación anterior y utilizó en su lugar un criterio centrado en la entidad responsable de la transmisión del contenido.
Al aplicar este criterio, el tribunal consideró que dirigir el navegador del usuario a solicitar una copia del titular de los derechos de autor almacenada en los dispositivos de dicho titular no equivale a transmitir o comunicar el contenido. En su decisión, el tribunal afirmó: «Aunque seguimos dos caminos diferentes para llegar al resultado, tanto la prueba del servidor como la prueba que anunciamos terminan en un lugar similar: un sitio no puede transmitir una obra que no posee».
¿Por qué importa esta noticia?
El resultado práctico preserva un amplio espacio para uno de los patrones de uso más comunes en la web: compartir e insertar enlaces para acceder a imágenes, vídeos o artículos. La EFF sostiene que adoptar la postura de Emmerich habría convertido la inserción de enlaces en una actividad jurídicamente arriesgada y podría haber llevado a muchos sitios a evitarla, perjudicando el intercambio de ideas y conocimientos en internet.
Esta es una lectura editorial del efecto de la decisión, no una ampliación de su parte dispositiva: el tribunal no mantuvo la «prueba del servidor» como norma rectora, sino que llegó a un resultado similar mediante una pregunta diferente: ¿quién transmite realmente el contenido? Por ello, la decisión sigue siendo importante especialmente por la forma de analizar la responsabilidad, no porque haya eliminado todas las formas de responsabilidad relacionadas con los enlaces o la inserción.
Las URL y la DMCA
Emmerich también argumentó que sus URL constituían «información de gestión de derechos de autor» (CMI) conforme a la Ley de Derechos de Autor del Milenio Digital (DMCA), y que mostrar los artículos bajo una URL diferente manipulaba dicha información. La EFF advirtió que adoptar esta lógica podría exponer a los usuarios a grandes riesgos por actos sencillos como utilizar servicios de acortamiento de enlaces, con la posibilidad de que las sanciones legales previstas alcanzaran los 25.000 dólares por cada infracción.
Sin embargo, el tribunal, basándose en el argumento de la EFF, consideró que las URL son ante todo herramientas para localizar contenido y no necesariamente proporcionan información suficiente sobre la naturaleza de la obra situada detrás del enlace. Por ello, estableció un umbral elevado antes de considerar que una URL constituye información de gestión de derechos. La decisión proporciona a los usuarios y sitios web una protección importante, aunque las cuestiones relativas a los límites de esta protección y a su aplicación a distintos casos siguen dependiendo de los hechos de cada asunto.