Google presentó una amplia exposición de las aplicaciones de la inteligencia artificial que, según afirma, ya han comenzado a influir en la práctica en la salud, la predicción de desastres, la educación y las oportunidades económicas, en lugar de limitar el debate a los modelos conversacionales o las herramientas de productividad. La empresa afirma que sus tecnologías actualmente respaldan alrededor de 300 idiomas hablados por 7.000 millones de personas, es decir, el 86% de la población mundial, y que lanzó nuevos análisis interactivos dentro de AI & Economy ATLAS para observar cómo la gente utiliza la inteligencia artificial en el trabajo y la vida cotidiana.
El material, escrito por James Manyika, vicepresidente sénior de Google para investigación, laboratorios, tecnología y sociedad, reúne resultados y proyectos anunciados por la empresa durante distintos periodos. Por ello, se acerca más a una lectura estratégica de los logros y las orientaciones de Google que al anuncio de un único producto o de un nuevo resultado de investigación independiente.
Del descubrimiento de genes al diagnóstico médico
En el ámbito de las ciencias de la vida, Google afirma que AlphaGenome Atlas ya está disponible para que los investigadores tracen el efecto previsto de cada uno de los 9.000 millones de cambios de una sola letra en el genoma humano. La empresa lo sitúa como una extensión del trabajo de AlphaFold, al que atribuye la predicción de la estructura de las 200 millones de proteínas conocidas por la ciencia y cuyo uso señala por parte de 4 millones de investigadores en 190 países.
Google también menciona un estudio sobre el cáncer de mama realizado con el Imperial College London y el Servicio Nacional de Salud británico, en el que afirmó que la inteligencia artificial detectó el 25% de los cánceres omitidos que no aparecieron en las mamografías de 175.000 mujeres. Asimismo, presenta herramientas para detectar el cáncer de pulmón y de colon y mutaciones genéticas en células tumorales, además del análisis de más de 25.000 radiografías de tórax para detectar la tuberculosis en 40 centros de seis países. En cuanto a la retinopatía diabética, la empresa afirma que su modelo respaldó más de 1,15 millones de pruebas a escala mundial, con un plan para ampliar la cifra a 6 millones durante la próxima década.
Predicción de desastres y riesgos para la salud
Google señala que las previsiones del monzón de 2025 proporcionaron información a 38 millones de agricultores en India y que el servicio Flood Hub cubre los riesgos de inundaciones fluviales y repentinas para unos 2.000 millones de personas en más de 150 países. Sus herramientas también ayudaron a prever los límites de los incendios forestales en Estados Unidos y otros 33 países, y emitieron alertas de crisis mediante Google Search a más de 75 millones de usuarios durante 2025.
La empresa afirma que WeatherNext 3 ofrece predicciones de precipitaciones un 50% más precisas con un día o más de antelación, integrando observaciones satelitales y previsiones de alta resolución cada hora sin necesidad de grandes capacidades de supercomputación. Por su parte, Planetary Prediction Engine utiliza instrucciones en lenguaje natural para predecir crisis como brotes de enfermedades, escasez de alimentos y riesgos climáticos. Según las cifras proporcionadas, el sistema identificó previamente el 83% de los focos emergentes durante el brote de ébola en la República Democrática del Congo y duplicó la precisión de las previsiones de seguridad alimentaria a escala de las regiones locales en Nigeria.
Educación, trabajo e idiomas
Google considera que herramientas como Guided Learning pueden apoyar el aprendizaje personalizado y eliminar las barreras lingüísticas, mientras que los sistemas de inteligencia artificial ayudan a los docentes en la investigación, la preparación y las tareas administrativas. Sin embargo, reconoce riesgos relacionados con la precisión, la seguridad y el fraude académico, así como con el deterioro del pensamiento crítico o del aprendizaje, y señala una asociación con ISTE+ASCD para ofrecer formación en alfabetización en inteligencia artificial a los 6 millones de docentes de Estados Unidos.
En el ámbito económico, la empresa lanzó AI & Economy ATLAS para comprender cómo cambia la naturaleza del trabajo, ya que algunos empleos pueden disminuir, otros crecer y muchos transformarse a medida que aumenta el uso de la inteligencia artificial como asistente. Google afirma que ha gastado más de 1.000 millones de dólares en todo el mundo en iniciativas de formación y que ha ayudado a más de 100 millones de personas a adquirir competencias digitales y conocimientos sobre inteligencia artificial.
¿Por qué es importante esta presentación?
El cambio más importante aquí es la transición de la inteligencia artificial, de un modelo de herramienta general a una capa de predicción y análisis que interviene en la salud, la gestión de crisis y la investigación científica. Sin embargo, las cifras citadas proceden de la propia Google, y el material no ofrece detalles suficientes sobre el diseño de los estudios, las comparaciones estadísticas ni las condiciones de validación clínica y operativa de cada sistema. La empresa también reconoce que los beneficios no están garantizados y que el uso responsable requiere abordar los riesgos del uso indebido químico, biológico, radiológico y nuclear, además del riesgo de que las herramientas no lleguen a las comunidades que podrían beneficiarse de ellas.
Google afirma que la ampliación de estas aplicaciones depende de la colaboración con universidades, laboratorios nacionales, gobiernos, organizaciones no gubernamentales y socios locales. Dice que ha aportado más de 1.000 millones de dólares a más de 1.700 instituciones de investigación de todo el mundo desde 2006, pero las cuestiones relacionadas con la verificación independiente, la privacidad y la transferibilidad de los resultados entre países siguen siendo decisivas antes de considerar estos modelos soluciones listas para su implementación a gran escala.