La startup alemana TimeTeller ha desarrollado un kit casero de análisis de saliva que ayuda a las personas a comprender su ritmo diario interno, en un paso dirigido a dar mayor importancia al momento en la medicina personalizada, especialmente en el tratamiento del cáncer. La empresa afirma que su objetivo a largo plazo es determinar los momentos en que los tratamientos son más eficaces y mejor tolerados por cada paciente.
TimeTeller se fundó a partir de investigaciones dirigidas por Angela Relógio, física-ingeniera y bióloga molecular que estudió oncología, biología del ritmo circadiano y medicina de sistemas en Alemania antes de abandonar el ámbito académico. Al observar que pacientes con cáncer interrumpían o cambiaban su tratamiento debido a los efectos secundarios, empezó a estudiar la posibilidad de que el momento de administrar el tratamiento fuera parte del problema, además del tipo de tratamiento en sí.
¿Qué mide la prueba?
La prueba se centra en los datos del ritmo circadiano de la persona, en lugar de limitarse a clasificarla como una persona matutina o nocturna. Las clínicas interesadas en la longevidad utilizan estos datos para ofrecer recomendaciones personalizadas relacionadas con el sueño, la alimentación, la exposición a la luz y la actividad física.
Relógio explica que la prueba directa para consumidores no puede determinar por sí sola el momento más adecuado para administrar un tratamiento oncológico específico. Este tipo de conclusiones debe calcularse para cada fármaco por separado y en el contexto de estudios clínicos, un punto que limita la interpretación del producto como herramienta terapéutica independiente o como sustituto de la decisión del médico.
Del laboratorio al uso clínico
Relógio financió personalmente la primera patente de la empresa y, posteriormente, TimeTeller surgió del Hospital Universitario Charité de Berlín. Más tarde, la empresa se trasladó a la Facultad de Medicina de Hamburgo, que le proporcionó acceso a pacientes y financiación, además de una red de seguridad laboral para su equipo de 10 personas si la empresa no pudiera pagar los salarios.
El bioquímico y especialista en acceso a mercados Benjamin Dose también participó en la fundación de la empresa. TimeTeller estableció una colaboración con la aseguradora sanitaria alemana Techniker Krankenkasse, que comenzó a reembolsar el coste de la prueba a un grupo de pacientes con cáncer. Según Relógio, ambas partes se preparan para ampliar el alcance de esta prestación a un número mayor de los 12 millones de miembros de la aseguradora.
¿Por qué es importante este avance?
El proyecto ofrece una aplicación práctica de la idea de que los procesos biológicos no ocurren al margen del tiempo, pero también pone de manifiesto la diferencia entre medir el ritmo circadiano y demostrar que el momento de administrar un fármaco concreto mejorará el resultado clínico. Aunque actualmente la prueba puede utilizarse para recomendaciones personalizadas relacionadas con el estilo de vida, su efecto terapéutico directo en oncología sigue vinculado a los resultados de estudios clínicos específicos para cada tratamiento.
TimeTeller explora otras posibilidades en enfermedades metabólicas como la diabetes y enfermedades neurodegenerativas como el alzhéimer, además del rendimiento y la salud de la mujer, aunque el cáncer sigue siendo su misión principal. Las preguntas abiertas son hasta qué punto estas mediciones pueden mejorar realmente los resultados cuando se integran en protocolos de tratamiento y cómo convertir los datos individuales en decisiones clínicas verificables.