Las empresas Moderna y Merck anunciaron resultados prometedores en la fase 3 de los ensayos clínicos de su vacuna personalizada basada en la tecnología de ARN mensajero (ARNm) para el tratamiento del melanoma, el tipo más mortal de cáncer de piel. Los resultados mostraron que la combinación de la vacuna y la inmunoterapia estándar redujo el riesgo de muerte o recurrencia de la enfermedad en un 42% en comparación con el tratamiento estándar solo.
Mecanismo de acción y tecnología utilizada
La vacuna, denominada intismeran (o mRNA-4157), se basa en la tecnología de ARNm sintético que porta el código genético único de hasta 34 mutaciones en las células cancerosas específicas de cada paciente. Para producir esta vacuna personalizada, los investigadores comparan las secuencias genéticas de las células cancerosas del paciente con sus células sanas, para identificar las mutaciones específicas del cáncer que pueden ayudar al sistema inmunológico a atacar las células malignas con precisión.
Resultados de los ensayos clínicos
El estudio incluyó a 1,137 pacientes que padecían etapas avanzadas de melanoma (desde la etapa IIB hasta la IV) después de someterse a cirugías de extirpación. Los participantes fueron divididos aleatoriamente para recibir una combinación de la vacuna y el fármaco Keytruda (el tratamiento de anticuerpos monoclonales de Merck), o recibir Keytruda con un placebo.
- Supervivencia libre de recurrencia (RFS): Después de dos años, la tasa de pacientes que permanecieron vivos sin recurrencia del cáncer alcanzó el 82% en el grupo de la vacuna, frente al 70% en el grupo de tratamiento estándar.
- Supervivencia libre de metástasis a distancia (DMFS): El tratamiento con la vacuna redujo el riesgo de metástasis a distancia del cáncer o muerte en un 38%, ya que la tasa de supervivientes sin metástasis alcanzó el 88.5% en el grupo de la vacuna en comparación con el 80% en el grupo de control.
¿Por qué es importante esta noticia?
Estos resultados constituyen un hito en el campo de las tecnologías médicas, ya que confirman la posibilidad de desarrollar tratamientos contra el cáncer diseñados específicamente para cada paciente en función de su perfil genético. Aunque el efecto terapéutico fue ligeramente menor que el observado en los ensayos anteriores de fase 2, los investigadores consideran que este estudio es el primer ensayo de fase 3 que demuestra una mejora clínica tangible que supera los estándares actuales para el tratamiento del melanoma, lo que allana el camino para presentar solicitudes de aprobación regulatoria.