Google, en colaboración con el Gobierno británico y líderes del sector de la aviación, anunció el lanzamiento de Operation Blue Skies, un ensayo respaldado por el Estado para utilizar inteligencia artificial con el fin de evitar las estelas de condensación producidas por el tráfico aéreo sobre la parte oriental del corredor del Atlántico Norte. Según Google, se trata del primer ensayo de este tipo para aplicar la evitación de estelas de condensación a escala de un espacio aéreo oceánico completo.
Estas estelas se forman cuando el vapor de agua se condensa alrededor de las partículas de hollín presentes en los gases de escape de los motores a reacción. Aunque tienen un aspecto tenue, Google afirma que las estelas de condensación que provocan calentamiento representan aproximadamente un tercio del impacto climático total de la aviación, lo que convierte su reducción en una vía práctica para disminuir las emisiones climáticas indirectas del sector.
Un ensayo en el corredor Shanwick
El programa se llevará a cabo en el espacio aéreo Shanwick, dentro de la mitad oriental del corredor del Atlántico Norte, una zona que, según Google, está relacionada con aproximadamente el 5 % del calentamiento global provocado por las estelas de condensación. El programa se extenderá durante 30 meses e incluirá dos ensayos operativos, cada uno de unos cuatro meses de duración.
Durante las horas del ensayo, por el espacio aéreo de Shanwick pasarán aproximadamente 10.000 vuelos al año procedentes de cientos de ciudades. No se cambiarán las rutas de todos los vuelos; solo se desviará un número limitado de vuelos que se prevea que atraviesen zonas sensibles a la formación de estelas de condensación, manteniendo las modificaciones dentro de las operaciones aéreas habituales.
De la predicción a la aplicación operativa
El plan se basa en modelos de inteligencia artificial que predicen las zonas donde es probable que se formen estelas de condensación con un fuerte efecto de calentamiento, junto con imágenes satelitales y técnicas de aprendizaje automático para rastrear y verificar el impacto. Google afirma que ensayos anteriores con aerolíneas como American Airlines, el proveedor de servicios de navegación aérea EUROCONTROL's MUAC y el proveedor de software de planificación de vuelos FlightKeys demostraron que estas predicciones pueden utilizarse para realizar ajustes específicos en las rutas sin apartarse de las operaciones aéreas habituales.
Una alianza británica para verificar los resultados
La alianza incluye a Google UK, que desarrolla los modelos de predicción y aporta conocimientos especializados en investigación, ingeniería e infraestructura de computación de alto rendimiento; al proveedor británico de servicios de navegación aérea NATS, responsable de las operaciones del espacio aéreo, la coordinación con el control del tráfico aéreo, la evaluación de la seguridad y la formación de los controladores. Contrails.org también participa en la evaluación de las predicciones, el diseño de los criterios del ensayo y el análisis de los datos.
Imperial College London y University of Cambridge evaluarán los resultados del ensayo y proporcionarán una verificación independiente de su impacto climático, mientras que Met Office desarrollará una nueva capacidad británica de predicción de estelas de condensación y se encargará de apoyar la precisión meteorológica durante el ensayo.
¿Qué cambia en la práctica?
El proyecto traslada el tratamiento de las estelas de condensación de ensayos vinculados a vuelos o compañías individuales a una coordinación a escala de un corredor aéreo completo. El anuncio no promete eliminar estas estelas de todos los vuelos, sino probar la capacidad de las aerolíneas y los controladores del tráfico aéreo para identificar los vuelos de mayor impacto, realizar desvíos limitados y medir después el resultado de forma independiente.
El programa está financiado por sus socios industriales y por el Ministerio de Transporte británico a través del programa ATI, en una alianza que incluye a Aerospace Technology Institute, Department for Business, Innovation, Science and Trade e Innovate UK. Google afirma que la totalidad de las subvenciones públicas se destina directamente a socios académicos, sin ánimo de lucro y del sector de la aviación, mientras que Google UK contribuye de forma voluntaria con 1,4 millones de libras esterlinas en conocimientos especializados, tiempo de ingeniería e infraestructura de computación.