El Consejo de Supervisión de Volkswagen aprobó por unanimidad el plan Future Plan 2030 para reestructurar el grupo, en una medida que podría poner fin a la producción de automóviles en cuatro fábricas alemanas una vez finalicen las asignaciones actuales entre 2031 y 2034. El plan incluye la eliminación de aproximadamente 50.000 puestos de trabajo adicionales en todo el mundo, lo que elevaría el total de recortes previstos en las empresas Volkswagen, Audi y Porsche, así como en la división de software Cariad, a cerca de 100.000 puestos.
La decisión no constituye un anuncio oficial del cierre de las cuatro fábricas, que son Emden, Zwickau, Hanover y la planta de Neckarsulm perteneciente a Audi. Sin embargo, la empresa afirmó que actualmente no puede garantizar una producción futura competitiva para estos centros después de que finalicen los programas de vehículos asignados a ellos. Tiene previsto estudiar otros usos para las fábricas y preparar una nueva estrategia de producción para sus plantas europeas antes de finales de junio de 2027.
Fábricas de automóviles eléctricos en el centro del plan
La decisión reviste especial importancia para el sector de los vehículos eléctricos. La fábrica de Zwickau se convirtió en la primera gran planta de Volkswagen en pasar completamente de producir vehículos con motores de combustión a fabricar automóviles eléctricos. La planta de Emden produce los modelos ID.4 e ID.7, mientras que la fábrica de Hanover fabrica los vehículos ID. Buzz e ID. Buzz Cargo. Neckarsulm produce el Audi e-tron GT, además de vehículos con motores de combustión y otros híbridos enchufables.
Volkswagen reconoce que sus fábricas europeas tienen capacidad para producir más de 500.000 vehículos al año por encima del volumen que compran actualmente los clientes. La empresa relaciona la necesidad de reducir la plantilla y la capacidad productiva con una competencia mundial más difícil, el cambio de la demanda y la aparición de nuevas tecnologías en la industria automovilística, al tiempo que señala la presión de los competidores chinos.
Reducción de modelos y opciones
El plan no se limita a los puestos de trabajo y las fábricas. Volkswagen quiere reducir aproximadamente un 50% el número de modelos a escala mundial para 2035 y recortar alrededor de un 75% las opciones de equipamiento y las distintas versiones. También simplificará las plataformas de vehículos, el software, las arquitecturas electrónicas y los sistemas de asistencia al conductor, y reducirá en aproximadamente un tercio su cartera de negocios y sus inversiones mediante la venta o reorganización de actividades no esenciales.
En cambio, el grupo prevé gastar 135.000 millones de euros en inversiones de capital e investigación y desarrollo entre 2027 y 2031. Su objetivo es vender 9 millones de vehículos al año y alcanzar un margen operativo del 9% en 2030, equivalente a un beneficio operativo de aproximadamente 31.000 millones de euros.
¿Por qué es importante esta noticia?
El plan refleja un cambio desde la expansión de los modelos y las capacidades hacia la concentración en un número menor de productos y plataformas. En la práctica, esto podría provocar una redistribución de la producción de automóviles eléctricos dentro del grupo, pero todavía no determina qué fábricas continuarán operativas ni qué alternativas se les asignarán. Tampoco se han anunciado el calendario ni las ubicaciones de los recortes de puestos de trabajo, por lo que aún no está claro el alcance del impacto sobre los empleados y las fábricas.
Daniela Cavallo, principal representante de los trabajadores de Volkswagen, respaldó el plan después de haberse opuesto anteriormente al cierre de fábricas, pero subrayó que los empleados no deben asumir por sí solos el coste de la transformación. Las preguntas abiertas siguen relacionadas con la capacidad de la empresa para convertir sus grandes inversiones en una producción competitiva y con si la reducción de modelos disminuirá la complejidad y los costes sin debilitar su capacidad para satisfacer una demanda cambiante.