La startup estadounidense Factorial Energy busca desarrollar baterías de estado sólido mediante una alianza que reúne a empresas especializadas en distintos componentes de la cadena de suministro, al considerar que llegar a un producto apto para la producción comercial requiere la colaboración entre desarrolladores de ánodos, cátodos y electrolitos, así como fabricantes de equipos de producción.
En su paso más reciente, Factorial firmó un acuerdo de desarrollo conjunto con la empresa japonesa Mitsui Kinzoku para utilizar sus electrolitos sólidos en las baterías de Factorial. Siyu Huang, directora ejecutiva de la empresa, afirmó que acceder a este material es importante para mejorar el rendimiento de la batería Solstice y lograr una mayor estabilidad térmica a altas temperaturas.
¿Qué intenta cambiar Factorial?
Las baterías tradicionales de iones de litio utilizan un electrolito líquido inflamable para transportar los iones. En cambio, las baterías totalmente de estado sólido sustituyen este líquido por un material sólido, lo que podría limitar los riesgos de incendio, aumentar la densidad energética y favorecer la carga rápida. Sin embargo, estas promesas siguen enfrentándose a desafíos técnicos, mientras las baterías tradicionales continúan mejorando la autonomía, la velocidad de carga y el coste.
Factorial trabaja con la empresa surcoreana Posco Future M en el ámbito de los ánodos y cátodos, y estudia ampliar la tecnología con SK On. También firmó acuerdos de desarrollo conjunto con PowerCo, filial de Volkswagen Group, y con Hyundai Motor Group, además de suscribir un memorando de entendimiento con la empresa surcoreana Phil Energy sobre herramientas avanzadas de fabricación.
Dos productos con distintos niveles de preparación
Factorial ofrece la batería semisólida FEST, que utiliza un electrolito similar a un gel, y la batería totalmente de estado sólido Solstice. Ambos productos se basan en celdas de níquel, manganeso y cobalto (NMC), con un diseño de celda de ánodo libre de litio metálico.
La densidad energética objetivo de la batería FEST alcanza los 375 vatios-hora por kilogramo, y sus prototipos se han instalado en vehículos eléctricos Mercedes-Benz EQS y Dodge Charger Daytona. Solstice, por su parte, apunta a alcanzar hasta 450 vatios-hora por kilogramo. Sin embargo, ninguno de los dos productos se ha incorporado hasta ahora a vehículos de producción.
Factorial afirma que la tecnología FEST está lista para su comercialización y que ha recibido pedidos de clientes, mientras se espera que Karma Automotive sea la primera empresa en lanzar en 2028 un vehículo de producción equipado con su batería semisólida. Factorial también obtuvo su primer pedido comercial de una batería destinada a un dron.
¿Por qué es importante esta noticia?
Lo más importante no es el anuncio de un nuevo material en sí, sino la adopción de un modelo colaborativo que distribuye los desafíos del desarrollo de baterías entre varias empresas. Este modelo podría ayudar a Factorial a alcanzar la producción y aprovechar la experiencia de sus socios en materiales y fabricación, pero no demuestra que las baterías de estado sólido estén listas para una adopción generalizada.
La empresa también sigue enfrentándose a la competencia de QuantumScape, Solid Power y Pure Lithium, además de Toyota, ProLogium y los grandes fabricantes chinos de baterías, como CATL y BYD. Por ello, las principales preguntas siguen relacionadas con la capacidad de la alianza para ampliar la fabricación, convertir el rendimiento anunciado en un producto fiable y cumplir los plazos comerciales anunciados. La comparación entre el enfoque colaborativo de Factorial y los modelos con una integración vertical más completa también sigue abierta.