La conferencia IURES 2026, organizada por la Sociedad Internacional de Investigación Urológica (IURES) en Didim, en la provincia turca de Aydın, abordó una tendencia acelerada hacia la integración de la inteligencia artificial, la robótica y las técnicas avanzadas de imagen en las cirugías urológicas. Las intervenciones se centraron en la planificación quirúrgica personalizada, el apoyo a la toma de decisiones durante la operación y la posibilidad de realizar cirugía a distancia.
El presidente de la conferencia, el profesor Burak Turna, afirmó que la cirugía robótica de quinta generación va más allá de mejorar el movimiento de la mano del cirujano, ya que combina técnicas avanzadas de imagen, precisión quirúrgica, retroalimentación háptica y un uso más amplio de los datos quirúrgicos. Añadió que el análisis de las imágenes quirúrgicas, las estructuras anatómicas y grandes cantidades de datos podría proporcionar al cirujano, en el futuro, una herramienta de apoyo a la toma de decisiones durante la operación.
Del robot asistente a la planificación preoperatoria
Los debates abordaron los tratamientos focales para el cáncer de próstata, dirigidos a las zonas afectadas mientras se intenta preservar los tejidos sanos y las estructuras anatómicas circundantes en los pacientes adecuados. El profesor Emre Huri también explicó el concepto de «gemelo digital» del paciente, un modelo tridimensional creado a partir de imágenes radiológicas reales, como la tomografía computarizada o la resonancia magnética, tras procesar archivos DICOM y separar algorítmicamente los órganos, los vasos sanguíneos y los tumores.
Este modelo permite al cirujano examinar desde múltiples ángulos la relación del tumor con los vasos sanguíneos y simular virtualmente los pasos de la operación mediante tecnologías de realidad virtual. Según lo expuesto por Huri, la simulación puede ayudar a probar las trayectorias de corte y a tratar los tejidos antes de tocar al paciente, con el objetivo de reducir las sorpresas durante la cirugía, sin que ello implique garantizar un resultado clínico determinado.
La cirugía a distancia y los requisitos para su expansión
El profesor Murat Binbay afirmó que la próxima etapa en urología incluye la cirugía a distancia, la cirugía a través de un único puerto, la robótica y los sistemas de apoyo a la toma de decisiones basados en inteligencia artificial. La importancia de la cirugía a distancia reside en la posibilidad de trasladar la experiencia de los centros avanzados a regiones que carecen de experiencia en cirugía robótica, lo que podría ampliar el acceso a tratamientos especializados.
Sin embargo, Binbay señaló que el uso clínico generalizado de esta tecnología requiere abordar la seguridad de los datos, definir las responsabilidades y proporcionar la infraestructura necesaria. Estos aspectos no son detalles operativos secundarios; determinan quién tiene autorización para intervenir, cómo se protegen los datos de los pacientes y quién asume la responsabilidad cuando se produce un fallo en la conexión o en el sistema.
¿Qué cambia en la práctica?
El sistema presentado en la conferencia avanza hacia la transformación de la cirugía, pasando de una mayor dependencia de la estimación y la experiencia inmediata a un proceso respaldado por modelos tridimensionales, datos y análisis durante la operación. Entre las previsiones de futuro figuran sistemas capaces de reconocer estructuras anatómicas, alertar al cirujano cuando se aproxima a zonas críticas y responder a órdenes de voz.
No obstante, el profesor Fatih Atug subrayó que el robot no realiza la operación por sí solo y que la experiencia del cirujano, la selección del paciente y la técnica utilizada son factores decisivos. Según su exposición, los beneficios de la cirugía robótica pueden incluir incisiones más pequeñas, menor pérdida de sangre, una menor necesidad de transfusiones y una estancia hospitalaria más corta en comparación con la cirugía abierta, pero estas ventajas no se atribuyen únicamente al dispositivo.
La conferencia también abordó el papel de la resonancia magnética multiparamétrica de próstata en la evaluación de pacientes con niveles elevados de PSA, la identificación de zonas sospechosas y la orientación de biopsias fusionadas de resonancia magnética y ecografía. La aplicación de estas herramientas sigue estando vinculada a la selección de los pacientes, la interpretación de las imágenes y la experiencia de los equipos médicos, mientras que la fuente no presentó datos clínicos ni resultados comparativos cuantitativos que demostraran una superioridad general de estas tecnologías.