NYU Langone Health y Dana-Farber Cancer Institute desarrollaron una herramienta digital para apoyar las decisiones sobre el tratamiento del cáncer y posteriormente la probaron dentro de NYU Langone antes de ofrecerla comercialmente a otros sistemas de salud. La plataforma, denominada Solavia Decision Suite, ofrece a los médicos una manera de consultar investigaciones clínicas, directrices y tratamientos pertinentes junto con los datos del paciente dentro del sistema de historial clínico electrónico, lo que les ayuda a tomar decisiones terapéuticas más relacionadas con el caso que tienen delante.
Este paso se produce en un momento en que aumentan los costos del software empresarial y los sistemas de salud se enfrentan repetidamente a una elección: ¿deben comprar un paquete listo para usar que puede incluir funciones que no necesitan, o desarrollar una herramienta especializada que se adapte a su flujo de trabajo? Nader Mehrabi, vicepresidente ejecutivo, vicedecano y director de información y transformación digital de NYU Langone, presenta la experiencia de ambas instituciones como un caso práctico de esta decisión, al tiempo que subraya que desarrollar software no es una opción adecuada para todas las instituciones.
Una alianza que comenzó tras la interrupción de un producto existente
Anteriormente, NYU Langone y Dana-Farber utilizaban un producto de Philips para las vías de atención oncológica. Según Mehrabi, ambas instituciones descubrieron que el contenido de la herramienta había sido elaborado por Dana-Farber; posteriormente, la decisión de Philips de abandonar su actividad en el ámbito de la oncología las enfrentó a dos opciones: buscar un nuevo proveedor o colaborar para desarrollar una herramienta más completa y cooperativa.
Dana-Farber aportó su experiencia en informática oncológica y contenido médico, mientras que NYU Langone contaba con experiencia avanzada en el desarrollo y la gestión de productos durante todo su ciclo de vida. Ambas instituciones también se beneficiaron de su conocimiento de las deficiencias y los problemas prácticos del producto anterior, lo que les ayudó a determinar qué podía mejorar la experiencia de los oncólogos y la atención de los pacientes.
Integración con el flujo de trabajo del médico
La estrecha integración con el flujo de trabajo clínico fue una de las principales razones para elegir desarrollar la herramienta desde cero. Según Mehrabi, el tiempo de los médicos es limitado, por lo que la información y los pasos necesarios deben aparecer directamente ante ellos. Solavia se diseñó para integrarse profundamente con el sistema de historial clínico electrónico, y Epic se utilizaba tanto en NYU Langone como en Dana-Farber. Explicó que la plataforma no se limita necesariamente a Epic, ya que puede integrarse con Cerner y otros productos de historiales clínicos electrónicos, o utilizarse como una herramienta independiente.
Las vías de atención oncológica son complejas, ya que pueden incluir múltiples ramificaciones interconectadas para llegar al tratamiento más adecuado para el paciente. Por ello, el desarrollo también se centró en la facilidad de uso, la velocidad y la capacidad de respuesta, en lugar de añadir numerosas funciones que no apoyaran directamente la decisión clínica. Solavia también está basada en la nube y es escalable y extensible, características que ambas instituciones consideraron necesarias para un producto moderno capaz de prestar servicio a más de una entidad.
Pruebas internas antes de la expansión comercial
La plataforma comenzó a funcionar en NYU Langone durante junio, antes de estar disponible comercialmente. El primer objetivo era sustituir el programa anterior y utilizar la herramienta con los médicos y pacientes de la institución. El segundo consistía en aprovechar la experiencia de los centros oncológicos de ambas instituciones y recopilar comentarios amplios de los oncólogos durante las etapas de descubrimiento, diseño y desarrollo.
Este lanzamiento interno permitió a ambas instituciones comprobar si la plataforma realmente satisfacía las necesidades de los médicos y después presentar un producto operativo a los sistemas de salud interesados, en lugar de ofrecer únicamente un concepto teórico. De este modo, el uso interno se convirtió en una etapa de aprendizaje y validación, no solo en un paso técnico previo a la venta.
Gobernanza y seguridad en un modelo multiinstitucional
Ambas instituciones crearon un consejo de gobernanza, celebraron acuerdos formales e involucraron a los equipos jurídicos, de cumplimiento y de proyectos comerciales en la gestión de la plataforma. Esta estructura tiene como objetivo mantener la alineación entre las partes a medida que se amplía el uso y se incorporan otras instituciones.
Solavia se diseñó como un sistema multiinquilino, con los datos de cada institución separados de los demás. La plataforma también se sometió a múltiples revisiones de seguridad, conforme al mismo enfoque que siguen las instituciones al comprar un producto a un proveedor externo. Esto incluye verificar la seguridad del sistema y su capacidad para aislar por separado los datos de cada entidad, requisitos que no desaparecen simplemente porque el software se haya desarrollado internamente.
No es una decisión adecuada para todos
Mehrabi considera que algunas instituciones compran grandes conjuntos de software y luego utilizan solo alrededor del 30% de sus funciones, aunque siguen pagando el costo total del paquete. Con la evolución de la computación en la nube y las herramientas de inteligencia artificial, desarrollar un producto que resuelva un problema específico se ha vuelto más rápido y sencillo que antes, mientras que los productos de software como servicio pueden ofrecer más funciones de las que la institución necesita y a un precio elevado.
Sin embargo, Mehrabi no cree que todos los sistemas de salud vayan a desarrollar completamente su propio software. La opción puede tener sentido en casos de uso especializados, especialmente cuando la institución dispone de las capacidades financieras, operativas y técnicas necesarias. Para las instituciones que no cuentan con esos recursos, comprar o colaborar con un proveedor externo puede ser más adecuado. La experiencia concluye que la elección entre desarrollar y comprar depende de la naturaleza del problema, del grado de especialización requerido y de la capacidad de desarrollo, soporte y gobernanza, y no constituye una regla uniforme para todos los sistemas de salud.