La startup belga Any quiere convertir las motocicletas eléctricas en una opción práctica para el uso cotidiano, y no solo en un medio de transporte ligero. Por ello desarrolló la LUV1, una motocicleta eléctrica modular que ofrece hasta 120 litros de espacio de carga y una velocidad máxima de 100 kilómetros por hora.
Any aborda un problema evidente al pasar de los automóviles a los vehículos de dos ruedas: la capacidad de transportar compras, bolsos y equipos de trabajo. La LUV1 permite al usuario elegir entre una estructura abierta o una estructura equipada con diferentes paneles, lo que permite transportar mascotas, equipos de trabajo o artículos de acampada. Las opciones adicionales incluyen un parabrisas, estantes, una cubierta protectora contra la lluvia y otros equipamientos dirigidos a quienes se desplazan diariamente, las familias y los aficionados a las actividades al aire libre.
Una motocicleta que supera el uso tradicional
Lowie Vermeersch, antiguo director de diseño de Pininfarina, diseñó el modelo modular de la motocicleta. Vermeersch, fundador de Granstudio, ocupa el cargo de director creativo en Any y también es uno de sus inversores. Los prototipos de la LUV1 aparecieron durante la Semana del Diseño de Milán en mayo, antes de que la empresa lanzara la campaña de pedidos anticipados y una herramienta para personalizar el vehículo.
Los precios comienzan en 7.000 euros, mientras que el precio final varía según el equipamiento elegido por el cliente. Any afirma que la LUV1 tiene un precio más cercano al de las bicicletas eléctricas destinadas al transporte de mercancías que al de los automóviles, aunque se distingue por una mayor velocidad. Según la formulación de la empresa, para conducirla debería bastar un permiso A1, más fácil de obtener en la mayoría de los lugares, pero los requisitos reales siguen dependiendo de las normativas locales.
Primeros indicios y financiación necesaria
Erik De Winter, cofundador y director comercial, afirmó que la empresa consiguió más de 600 reservas durante los primeros 100 días. La reserva requiere el pago de una tarifa de 49 euros, que se descuenta del precio de compra, y Any afirma en sus condiciones que es totalmente reembolsable.
La empresa recaudó 1,5 millones de euros en noviembre y posteriormente añadió 1,25 millones de euros en mayo, con lo que su financiación total alcanzó los 2,75 millones de euros. Está dirigida por Peter Van de Velde, quien asumió el cargo de director ejecutivo hace un año, mientras que Alessandro Mangano ocupó el puesto de director de ingeniería tras trabajar en Aprilia, Ferrari y Piaggio Group.
¿Por qué es importante esta noticia?
Any apuesta por que el espacio de carga, y no solo la velocidad o la autonomía, sea el factor que pueda convencer a los usuarios de automóviles de probar un vehículo eléctrico de dos ruedas. La LUV1 funciona con dos baterías intercambiables que ofrecen una autonomía de hasta 87 millas por carga, pero entra en un mercado en el que se expanden los modelos eléctricos de empresas como Piaggio y Harley-Davidson.
La empresa afirma haber recibido interés de organizaciones dedicadas a la entrega de última milla y señala que su plan incluye desarrollar una gama de vehículos que podría incorporar un modelo de tres ruedas. Sin embargo, este paso no es la prioridad actual; Any necesita primero aumentar la producción de cara a las primeras entregas. Por ello busca una ronda de financiación Serie A de aproximadamente 10 millones de euros o más y espera cerrarla a finales de año.
La verdadera prueba para la LUV1 será convertir las reservas en producción y entregas efectivas, manteniendo la promesa de flexibilidad y espacio de carga sin que la variedad de opciones complique la fabricación o eleve el precio final. La fuente no proporciona una fecha concreta para el inicio de las entregas ni detalles sobre los mercados en los que estará disponible la motocicleta.