Turquía planea crear el «Consejo Nacional de Inteligencia Artificial» para determinar las prioridades nacionales en el ámbito, orientar las inversiones y abordar los problemas de coordinación entre las instituciones. Según información obtenida por la Agencia Anadolu, esto forma parte de los objetivos de gobernanza del «Plan de Acción de Turquía para la Inteligencia Artificial» para el periodo 2026-2030, coordinado por el Ministerio de Industria y Tecnología.
Se prevé que el consejo esté presidido por el presidente Recep Tayyip Erdoğan, con la participación de los ministerios y las entidades dependientes o vinculadas a ellos. Será la máxima instancia de toma de decisiones y coordinación en asuntos de estrategia, establecimiento de prioridades, asignación de recursos y principios de riesgo y ética. También aprobará las prioridades nacionales y los planes anuales de implementación, abordará los obstáculos jurisdiccionales y las disputas entre instituciones, y orientará las inversiones públicas y los grandes proyectos del ecosistema de inteligencia artificial.
Cuatro funciones para gestionar el plan
La estructura de gobernanza propuesta se basa en cuatro ejes: dirección estratégica y coordinación, seguimiento de la implementación, orientación ética y evaluación técnica de la seguridad. Está previsto que el consejo publique cada año una «Declaración de Política Nacional de Inteligencia Artificial» para aclarar el rumbo de las políticas ante el público y los inversores.
La Dirección General de Tecnología Nacional e Inteligencia Artificial del Ministerio de Industria y Tecnología se encargará de las funciones de secretaría del consejo, incluida la elaboración de informes de progreso basados en las medidas y el seguimiento de los indicadores de rendimiento vinculados a las decisiones.
Una oficina de programas y un portal de transparencia
El plan incluye la creación de una «Oficina de Programas» para elaborar planes anuales de implementación, convertir las medidas en proyectos, supervisar su ejecución y operar el «Portal Nacional de Progreso y Transparencia de la Inteligencia Artificial». La Dirección General de Inteligencia Artificial Gubernamental, dependiente de la Presidencia de Ciberseguridad, también participará en la oficina con el objetivo de coordinar las aplicaciones de inteligencia artificial en las instituciones públicas.
Para cada medida se elaborará una matriz que indique la institución responsable y las entidades que deben rendir cuentas, ser consultadas o informadas. La matriz distinguirá entre las funciones de toma de decisiones, ejecución, evaluación técnica, orientación ética, cumplimiento legislativo, asignación presupuestaria y seguimiento.
Está previsto que el portal muestre para cada medida la institución responsable, las tareas secundarias, el calendario, la ejecución presupuestaria, los objetivos y los indicadores, así como el estado de implementación mediante los colores verde, amarillo o rojo. También se mostrarán las dependencias entre medidas y la ruta crítica. Quedarán excluidos los datos personales y los secretos comerciales, mientras que las pantallas internas de administración estarán protegidas mediante permisos basados en roles.
Un consejo de ética con competencias orientativas
Turquía también planea formar el «Consejo Nacional de Ética de la Inteligencia Artificial» en el plazo de un año. Estará integrado por representantes del sector público y privado, del ámbito académico y de organizaciones de la sociedad civil, y se encargará de elaborar directrices prácticas sobre justicia y sesgo, explicabilidad, procedencia de los datos, seguridad y robustez, y supervisión humana.
Las aplicaciones de inteligencia artificial dirigidas a niños y grupos vulnerables serán una de las prioridades del consejo. También examinará las solicitudes de los ciudadanos y usuarios y las remitirá a las instituciones pertinentes dentro de plazos determinados. Sin embargo, su función seguirá siendo orientativa y evaluativa; las competencias de supervisión vinculante y de imposición de sanciones permanecerán en manos de las autoridades reguladoras sectoriales, teniendo en cuenta la competencia de las instituciones judiciales en las aplicaciones que afecten a funciones judiciales.
¿Por qué es importante esta noticia?
El cambio real propuesto no consiste en lanzar una aplicación de inteligencia artificial, sino en construir una capa institucional para gestionar las políticas, las inversiones y los riesgos. Las matrices de responsabilidades y el portal público podrían ofrecer a inversores y ciudadanos un medio para comparar los avances, pero por sí solos no demuestran que el plan vaya a producir una implementación eficaz. Los detalles sobre la composición del consejo, los mecanismos para obligar a las instituciones, los indicadores de rendimiento efectivos y el grado de solapamiento del consejo de ética con las autoridades reguladoras siguen siendo aspectos que deberán vigilarse cuando se emitan las decisiones oficiales.