El Tribunal de Apelaciones de Estados Unidos para el Noveno Circuito rechazó el 16 de septiembre de 2026 un intento de ampliar el alcance de la sección 1202 de la Ley de Derechos de Autor de la Era Digital (DMCA), de modo que se convirtiera en una nueva base de responsabilidad por derechos de autor en los casos en que los modelos de inteligencia artificial producen código al que le falta información de gestión de derechos de autor. La decisión se refiere al caso Doe v. GitHub, presentado por colaboradores anónimos de GitHub contra OpenAI y Microsoft.
Las dos empresas utilizaron código publicado en GitHub como parte de los datos de entrenamiento de modelos lingüísticos de gran tamaño, junto con miles de millones de otras obras. Los demandantes afirmaron que el nuevo código producido por esos modelos podría ser similar a su código, pero que aparece sin el nombre del autor, el aviso de derechos de autor u otra información de gestión de derechos de autor.
¿Qué resolvió el tribunal?
La sección 1202 prohíbe retirar deliberadamente información de gestión de derechos de autor de una obra protegida. Sin embargo, el tribunal distinguió entre retirar esa información de una obra que originalmente la contenía y crear una obra nueva que no incluye dicha información desde el principio. Según informó la Electronic Frontier Foundation (EFF), la ausencia de información sobre derechos de autor en una nueva salida no demuestra por sí sola que una parte la haya retirado ilegalmente.
La sentencia no elimina la protección de los programadores conforme a la legislación sobre derechos de autor. Si un modelo de inteligencia artificial se utiliza para reproducir ilegalmente código protegido, los titulares de derechos siguen teniendo la posibilidad de presentar demandas por infracción de derechos de autor. Asimismo, las reclamaciones contractuales que los demandantes presentaron contra las empresas de inteligencia artificial siguen vigentes, según el artículo publicado.
¿Por qué importa esta noticia?
La importancia práctica de la decisión radica en rechazar la transformación de una disposición legal limitada en un nuevo derecho amplio que podría afectar a usos legales no relacionados con la retirada efectiva de información sobre derechos de autor. La EFF considera que aceptar la teoría de los demandantes habría expuesto a demandas costosas actividades como preparar a artistas para remezclar obras antiguas, adaptar materiales educativos por parte de docentes, realizar ingeniería inversa para comprender código y utilizar motores de búsqueda que indexan la web.
Esta posibilidad afecta especialmente a los desarrolladores independientes. Las grandes empresas pueden asumir litigios prolongados, mientras que un programador independiente podría verse obligado a llegar a un acuerdo ante grandes indemnizaciones legales incluso cuando el uso principal sea lícito. Desde esta perspectiva, la decisión limita una vía que podría haber añadido nuevos riesgos legales al desarrollo de software y a la investigación sobre modelos.
Alcance de la decisión y cuestiones pendientes
La EFF describe la sentencia como limitada, pero importante; no resuelve todas las disputas relacionadas con el entrenamiento de modelos mediante código o con sus salidas, ni decide sobre las reclamaciones contractuales que siguen pendientes en el caso. Además, el material disponible no presenta el texto completo de la opinión judicial ni los detalles de esas reclamaciones, por lo que la decisión no puede considerarse una solución integral de la controversia sobre el uso de código para entrenar sistemas de inteligencia artificial.
La interpretación más amplia que ofrece la EFF es que los tribunales deben aplicar los derechos que el Congreso realmente haya reconocido al abordar nuevas tecnologías, y no crear derechos adicionales mediante una interpretación expansiva. Esta es una conclusión editorial basada en la postura de la organización, mientras que el efecto jurídico confirmado se limita a un punto concreto: la ausencia de información sobre derechos de autor en una obra nueva no basta por sí sola para demostrar que dicha información fue retirada ilegalmente.