El mercado de ofertas públicas vuelve en 2026 de forma selectiva, no como una ola amplia que incluya a las empresas emergentes de todos los tamaños. Las empresas que avanzan actualmente son, en su mayoría, aquellas que aprovecharon los años de desaceleración para mejorar los informes financieros, la gobernanza y las operaciones, y construir un historial operativo más sólido. Esta es la conclusión de Mark Williams, director de ingresos para el segmento institucional de Datasite, según un artículo de opinión publicado a través de Crunchbase News.
La actividad de ofertas públicas alcanzó su máximo en 2021, antes de que el aumento de los tipos de interés, la caída de las valoraciones y las preocupaciones por una recesión provocaran una fuerte desaceleración. Según una revisión de EY sobre el mercado de ofertas públicas en 2025, 2022 y 2023 fueron los años más débiles desde la crisis financiera mundial. La actividad mejoró en 2024 y se estabilizó más en 2025, pero muchas empresas prefirieron seguir siendo privadas, captar financiación adicional y aumentar su escala hasta que las condiciones del mercado fueran más favorables.
Una recuperación liderada por las empresas más grandes
Los datos de Crunchbase muestran que las empresas respaldadas por capital riesgo y valoradas en 1.000 millones de dólares o más salieron a bolsa en el primer semestre de 2026 en un número muy superior al del mismo periodo del año anterior: 58 empresas a escala mundial, frente a 27 en el primer semestre de 2025, en comparación con 69 durante todo 2025. Estas empresas captaron 110.800 millones de dólares mediante ofertas públicas, frente a 12.600 millones de dólares un año antes.
Sin embargo, la cifra total oculta una concentración extrema: SpaceX captó por sí sola 86.000 millones de dólares, es decir, cerca del 78% del total del primer semestre. Por tanto, los datos reflejan la reapertura de una ventana para salir a bolsa, pero aún no demuestran una recuperación de base amplia.
La actividad inicial no es una oferta pública completada
Los datos de Datasite ofrecen otro indicador prospectivo. El número de proyectos de captación de capital, entendidos como los nuevos espacios de trabajo que se abren para gestionar procesos de financiación, aumentó un 32% interanual a escala mundial en el primer semestre de 2026, mientras que los proyectos relacionados con ofertas públicas crecieron un 33%. La empresa afirma que estas actividades pueden preceder a los resultados anunciados en aproximadamente seis a nueve meses, ya que los equipos de operaciones suelen organizar los materiales de la revisión antes de la presentación o el anuncio.
No obstante, el inicio de un proyecto no significa que la operación se complete. El proceso puede detenerse, cancelarse o transformarse en una vía de financiación privada o en una venta. Por ello, la verdadera prueba será la capacidad de estos proyectos para convertirse en solicitudes de cotización y ofertas públicas completadas durante los próximos seis a nueve meses.
¿Qué significa la preparación para las empresas?
Williams considera que el crecimiento por sí solo ya no basta para convencer a los inversores. Las empresas candidatas necesitan cerrar sus libros con rapidez, elaborar informes al nivel de las empresas públicas y explicar una trayectoria razonable hacia un crecimiento y una rentabilidad sostenibles, además de contar con un consejo de administración y un equipo financiero experimentados. También deben afrontar el escrutinio regulatorio, la ciberseguridad y las obligaciones trimestrales posteriores a la cotización.
Esta preparación no sirve únicamente para una oferta pública; permite a la empresa elegir entre una oferta de acciones, captar otra ronda privada o realizar una venta. También debería reevaluarse durante una adquisición, la entrada en nuevos mercados o un cambio en la estructura de capital, porque estos acontecimientos pueden modificar los requisitos de divulgación, los controles internos y la exposición regulatoria.
El papel de la inteligencia artificial y sus límites
La inteligencia artificial y la automatización pueden reducir el trabajo administrativo asociado con la preparación, como clasificar archivos, aplicar procesos de ocultación, identificar materiales faltantes y mantener actualizadas las divulgaciones. Según los datos de Datasite, el tiempo medio de preparación de las operaciones disminuyó de 14 días a 12 días interanuales en el primer semestre de 2026, mientras que el tiempo medio de la revisión de diligencia debida se mantuvo en 181 días.
Sin embargo, estas herramientas no acortan el trabajo basado en el criterio profesional: probar los controles, resolver cuestiones contables, responder a los organismos reguladores y generar confianza entre los inversores. Además, el escenario sigue expuesto a dificultades si aumentan los tipos de interés o la volatilidad, si la economía se desacelera, si se amplía la brecha entre las valoraciones privadas y públicas o si surgen perturbaciones regulatorias y geopolíticas. Por ello, la calidad de la transición de los proyectos iniciales a cotizaciones exitosas y el comportamiento de las acciones después de la oferta determinarán si el mercado se ha reabierto realmente o si la actividad actual refleja una preparación incompleta.