Hace cinco años, el sector privado del turismo espacial parecía encontrarse en su punto de mayor expansión y bonanza; las empresas "Blue Origin" y "Virgin Galactic" comenzaron a transportar a civiles sin experiencia espacial previa en vuelos suborbitales, mientras que "SpaceX" enviaba a civiles a pasar días en la órbita terrestre a bordo de la cápsula "Crew Dragon". Sin embargo, el panorama actual conlleva una situación de retroceso y un estancamiento inesperado para todos estos programas espaciales comerciales.
Paralización simultánea entre los principales desarrolladores
Los hechos sobre el terreno arrojan luz sobre la magnitud del retroceso que atraviesa actualmente el sector, ya que los datos señalan una ausencia total de vuelos de turismo espacial en Estados Unidos desde hace unos 10 meses:
- Blue Origin: Han pasado 10 meses desde el último vuelo de la nave "New Shepard" en enero, lo que supuso la suspensión práctica del programa con la reorientación de los equipos de ingeniería para respaldar al cohete "New Glenn" y al módulo de aterrizaje lunar "Blue Moon".
- SpaceX: Las dos empresas ejecutaron su último vuelo civil libre con la nave Dragon (misión Fram2) en abril de 2025. Con un número limitado de misiones futuras con destino a estaciones espaciales, se prevé que todas ellas transporten al menos a astronautas gubernamentales antes de la retirada de la nave, sin un calendario cronológico fiable para el transporte de seres humanos a través del cohete "Starship".
- Virgin Galactic: La empresa concluyó los vuelos de su nave de primera generación "VSS Unity" hace más de dos años, concretamente en junio de 2024, para centrar sus esfuerzos en la construcción de la nueva generación.
"Apeiron", la nueva apuesta de Virgin Galactic
Con la retirada de "Unity", "Virgin Galactic" anunció un plan para desarrollar un nuevo modelo conocido como la clase "Delta" (Delta-class) con el objetivo de incorporar dos naves al servicio operativo. En el marco de esta tendencia, la empresa reveló oficialmente el nombre de su nave más reciente como "Apeiron", un concepto derivado de la filosofía griega antigua que significa "lo ilimitado", y que fue elegido mediante una votación pública masiva.
La nueva nave fue trasladada desde las instalaciones de fabricación de vehículos espaciales de la empresa en la ciudad de Mesa, Arizona, hasta la base "Spaceport America" en Nuevo México para su ensamblaje y la finalización de los programas de pruebas de campo.
¿Qué cambia en la práctica y cuál es el próximo calendario de pruebas?
"Apeiron" no iniciará vuelos de vuelo libre de manera inmediata; los ingenieros y técnicos en Nuevo México deben completar la integración de los equipos de aviónica y el software de vuelo. El plan operativo comprende las siguientes etapas:
- Llevar a cabo pruebas terrestres exhaustivas de los sistemas electrónicos y mecánicos.
- Integrar la nave con el avión nodriza "VMS Eve" para realizar ensayos de carga en vuelo (Captive carry tests).
- Ejecutar pruebas de caída libre (Drop test) para comprobar la estabilidad aerodinámica.
- Llevar a cabo un vuelo de prueba propulsado por motores cohete para alcanzar una altitud superior a los 80 kilómetros sobre la superficie de la tierra.
Ambas compañías estiman que el primer vuelo espacial comercial de la nave "Apeiron" tenga lugar a principios del segundo trimestre de 2027. Aunque este calendario pueda estar sujeto a modificaciones, como es habitual en la industria aeroespacial, continúa siendo la ruta práctica más destacada para reanudar el transporte de pasajeros al espacio en el transcurso de los próximos dos años.
Complejos desafíos financieros y operativos
Las ambiciones del turismo espacial se enfrentan a un escepticismo considerable respecto a su viabilidad económica y de inversión. Para garantizar la sostenibilidad, las naves de la clase "Delta" deben operar con una solidez sin precedentes y unos niveles de seguridad muy elevados con el fin de transportar a cientos de pasajeros al año en trayectos cortos. Estos retos se han reflejado de forma directa en el valor bursátil de "Virgin Galactic"; el precio de su acción retrocedió desde los niveles récord alcanzados de 1.118 dólares por título durante la cúspide de optimismo en 2021, hasta cotizar cerca de los 2,50 dólares por acción recientemente, lo que deja el futuro del turismo espacial suborbital supeditado al éxito de las pruebas de la nueva nave.