La NASA entregó el 13 de julio de 2026 el dispositivo de navegación NavCube3-mini a la empresa Intuitive Machines para integrarlo en el satélite Altus-1, el primer satélite de retransmisión lunar de la empresa y el primero de una red que planea desarrollar en el marco de un contrato de Near Space Network Services con la agencia. La entrega representa un paso práctico en la construcción de una infraestructura de comunicaciones y navegación dedicada a las misiones que operen alrededor de la Luna y sobre su superficie.
NavCube3-mini fue diseñado para recibir señales del Sistema de Posicionamiento Global GPS y del sistema europeo de navegación por satélite Galileo a distancias lunares. El módulo de carga útil tiene aproximadamente la mitad del tamaño de una caja de zapatos, pesa solo 3,5 libras y consume menos de 20 vatios de energía, aproximadamente lo mismo que un ordenador portátil. Según la NASA, el módulo puede determinar la posición de un vehículo mucho más allá de la órbita terrestre.
Una red para apoyar las comunicaciones y la navegación alrededor de la Luna
Altus-1 llevará el dispositivo como parte de una red de satélites de retransmisión lunar que, en principio, proporcionará comunicaciones y servicios de navegación a los vehículos y las misiones que operen en la región lunar. Esto incluye la región del polo sur de la Luna, donde está previsto que aterricen astronautas de Artemis en 2028 y desde donde las comunicaciones directas con la Tierra podrían resultar difíciles.
Los satélites de retransmisión funcionan como un enlace entre los vehículos situados cerca de la Luna o sobre su superficie y las redes de comunicación terrestres. Ampliar la cobertura y mejorar los servicios de posicionamiento ayudaría a operar órbitas, vehículos de aterrizaje y vehículos exploradores, y posteriormente a astronautas, dentro de un entorno lunar más conectado.
Pruebas antes de la entrega
NavCube3-mini se sometió en el Centro de Vuelos Espaciales Goddard de la NASA, en Greenbelt, Maryland, a una campaña de pruebas ambientales y de rendimiento antes de ser enviado a Intuitive Machines. Las pruebas incluyeron:
- Pruebas de vibración para simular las condiciones del lanzamiento.
- Pruebas de vacío térmico para simular las temperaturas extremas y el vacío del espacio.
- Pruebas de compatibilidad electromagnética para confirmar que el módulo pudiera funcionar junto a los demás sistemas sin causar interferencias electromagnéticas ni verse afectado por ellas.
La NASA realizó pruebas de rendimiento antes y después de cada prueba ambiental, utilizando simulaciones de alta fidelidad de las señales GPS y Galileo que el módulo encontrará en la órbita lunar, para verificar sus funciones y rendimiento durante toda la campaña.
¿Por qué es importante este avance?
NavCube3-mini no representa tanto un servicio operativo completo como una importante demostración tecnológica. La misión probará en la práctica si es posible utilizar las señales de los sistemas mundiales de navegación, diseñados originalmente para prestar servicio en regiones cercanas a la Tierra, para determinar la posición de vehículos a distancias lunares. Los datos de rendimiento obtenidos proporcionarán una base para desarrollar una futura infraestructura de navegación lunar.
El experimento forma parte de la estrategia de la NASA para construir servicios de comunicaciones y navegación que combinen redes gubernamentales y proveedores comerciales. A medida que aumente el número de vehículos y misiones alrededor de la Luna, esta infraestructura podría ayudar a operarlos con mayor seguridad, eficiencia y autonomía, apoyando al mismo tiempo el objetivo de la agencia de mantener una presencia humana sostenible en la superficie lunar.