LG Energy Solution afirmó que probablemente las baterías de estado sólido no entrarán primero en el mercado masivo de vehículos eléctricos, porque fabricarlas en grandes cantidades y en formatos grandes sigue representando un desafío importante para la mayoría de las empresas. La declaración se produjo durante una mesa redonda con periodistas en la nueva planta de la empresa en el estado estadounidense de Michigan.
Robert Lee, presidente de LG Energy Solution en Norteamérica, explicó que las baterías de estado sólido ofrecen una alta densidad energética, pero que resulta más fácil alcanzar esta ventaja al fabricar celdas pequeñas. En cambio, las empresas siguen afrontando grandes dificultades para producir las celdas de gran tamaño que requieren los vehículos eléctricos.
Las aplicaciones especializadas podrían preceder a los automóviles
Según Lee, las baterías de estado sólido podrían aparecer comercialmente a mayor escala en los teléfonos inteligentes aproximadamente una década antes que en los vehículos eléctricos. Entre las posibles primeras aplicaciones se encuentran los drones, los productos especializados y los vehículos eléctricos orientados al alto rendimiento, además de otros usos que la empresa no detalló.
Esto no significa que la tecnología se haya quedado únicamente en los laboratorios. Mercedes-Benz recorrió aproximadamente 750 millas con una sola carga en un prototipo EQS equipado con una batería semisólida de Factorial Energy, mientras que BMW instaló una batería totalmente de estado sólido de Solid Power en un prototipo del i7. Stellantis también está probando un paquete semisólido en un Dodge Charger Daytona EV. Sin embargo, estos ejemplos siguen siendo pruebas o prototipos y todavía no demuestran que la producción comercial a gran escala esté lista.
Una carrera asiática y calendarios aún no definidos
En China, BYD, CATL, Geely y otras empresas trabajan en el desarrollo de programas piloto para baterías de estado sólido, con el objetivo de iniciar algunos programas en 2027 y la posibilidad de ampliar su implementación para finales de la década. Estos planes muestran que la carrera tecnológica continúa, pero no eliminan el obstáculo señalado por LG Energy Solution: pasar de una celda exitosa o un prototipo a un producto grande que pueda fabricarse de forma estable y con un coste adecuado.
Las alternativas más cercanas en el tiempo
LG Energy Solution afirma que las mejoras en las actuales baterías de iones de litio seguirán aumentando la autonomía de los vehículos y la velocidad de carga. La empresa trabaja con General Motors en baterías ricas en manganeso y litio (LMR), que utilizan cantidades mucho menores de níquel y cobalto y dependen más del manganeso, que puede procesarse en Estados Unidos. Según anunció GM, estas baterías están destinadas a propulsar sus camionetas y grandes vehículos utilitarios deportivos a partir de 2028, con una autonomía superior a 400 millas y un coste cercano al de las baterías LFP, de menor precio.
LG Energy Solution también se prepara para producir celdas de iones de litio de la serie 46 en su futura megaplanta del estado de Arizona. La empresa afirma que el mayor tamaño de estas celdas se adapta a los vehículos con paquetes estructurales, mientras que los avances posteriores podrían permitir una carga en 10 minutos y mejorar la seguridad del paquete. La empresa también investiga las celdas de iones de sodio y prepara un programa piloto para utilizarlas en sistemas de almacenamiento de energía.
¿Por qué es importante esta noticia?
La información más importante no es un aplazamiento temporal concreto, sino la redefinición del cuello de botella de las baterías de estado sólido: la ventaja teórica y la densidad energética por sí solas no bastan para lanzar vehículos eléctricos destinados al mercado masivo. Las empresas todavía deben demostrar que pueden fabricar celdas grandes de forma fiable y a gran escala. Por eso, las aplicaciones pequeñas y especializadas parecen una vía inicial más realista, mientras que los calendarios para los vehículos eléctricos comerciales de gran escala siguen sin estar definidos. Mientras tanto, las empresas de baterías apuestan por mejorar las químicas de iones de litio y de iones de sodio, en lugar de esperar a que una sola tecnología resuelva todas las limitaciones de autonomía, carga y seguridad.