La empresa ARUM anunció el 30 de agosto de 2026 el inicio del desarrollo conjunto de máquinas de corte industriales basadas en lo que denomina «inteligencia artificial física», con el objetivo de trasladar la inteligencia artificial del análisis de datos a la ejecución de procesos de fabricación reales. El proyecto incluye el desarrollo de dos plataformas de máquinas, TTMC Type-M y TTMC Type-L, además de un sistema de inteligencia artificial denominado TTMC Brain.
Según la información publicada, en el desarrollo participan varias empresas y entidades vinculadas al sector de la fabricación, entre ellas empresas que trabajan en células de producción, máquinas de corte y software, además de Sojitz Infrastructure Vietnam y Long Duc 3 Industrial Park. Está previsto que el proyecto se extienda del 1 de octubre de 2026 al 30 de septiembre de 2030.
Dos plataformas para distintos procesos de fabricación
La plataforma TTMC Type-M se basa en una máquina destinada al procesamiento de moldes, con la posibilidad de configurarla según las especificaciones de TTMC. La plataforma está dirigida a la categoría de máquinas medianas y trabaja con tamaños de mecanizado de hasta aproximadamente 500×500 milímetros, una categoría que equivale aproximadamente al tamaño de una máquina con un peso de una tonelada, según la descripción incluida en el material.
Por su parte, TTMC Type-L se construye sobre una máquina de fabricación de cinco ejes y está destinada a piezas más grandes, dentro de un rango aproximado de hasta 1200 milímetros de diámetro y una longitud de hasta 480 milímetros. La diferencia entre ambas plataformas indica que el proyecto no se centra en un único modelo, sino que intenta cubrir necesidades de mecanizado diversas dentro de los entornos de fabricación.
¿Qué aporta TTMC Brain?
TTMC Brain representa la capa de inteligencia artificial del proyecto. Utiliza el motor tridimensional ARUMCAD, en el que se pueden introducir datos STEP para crear un modelo tridimensional y, posteriormente, reconocer las características de mecanizado en 0,1 segundos. Entre las funciones anunciadas se encuentran el reconocimiento de características de fabricación, el diseño del proceso de mecanizado, la creación de programas NC y la preparación de programas de movimiento de robots.
El sistema también prevé aprovechar los datos de las empresas participantes en el desarrollo para aprender los conocimientos prácticos específicos de la fabricación. Este punto es importante porque el valor del sistema no depende únicamente de un modelo general de inteligencia artificial, sino de su capacidad para asimilar las reglas de mecanizado y la experiencia acumulada en las fábricas y convertirlas en procedimientos ejecutables.
¿Qué cambia en la práctica?
El proyecto también está relacionado con el programa ARMCODE1, que ARUM utiliza para crear automáticamente programas NC a partir de datos de diseño tridimensionales. La empresa afirma que la creación de un programa, que antes requería unos 30 minutos, ahora es posible en un segundo, con una reducción de los errores humanos asociados a la programación manual.
Si estas capacidades se hacen realidad dentro de la propia máquina de corte, el cambio práctico consistirá en reducir la distancia entre el diseño de la pieza y su mecanizado, y no simplemente en añadir un asistente de software a la línea de producción. Sin embargo, el material no presenta resultados operativos independientes ni cifras sobre precisión, productividad o condiciones de prueba, y tampoco aclara los detalles de los precios ni la disponibilidad comercial definitiva. Por ello, las cifras anunciadas deben considerarse capacidades o resultados descritos por ARUM hasta que se disponga de datos de pruebas de campo comparables.